Este episodio del podcast Círculo de Poder es una conversación inusualmente íntima con un artista que vivió los dos extremos del éxito musical. La entrevista a Gustavo Lara, cantautor mexicano cuya carrera arrancó con fuerza en 1996, recorre la trayectoria desde la explosión inicial hasta los años de silencio profesional, pasando por errores financieros típicos de la fama joven y la reinvención que solo se entiende cuando alguien decide aceptar la fe, la familia y la madurez como anclas de lo que el éxito no pudo darle.
1. La fama explosiva: el supermercado donde todo es gratis
Gustavo Lara describe la fama temprana con una imagen contundente:
El éxito de los 90 fue como entrar a un supermercado donde todo es gratis. Y tu cabeza no estaba lista para eso.
La sensación de poder elegir cualquier cosa —experiencias, objetos, viajes, gente— sin sentir el costo real desorienta a quien no llega con estructura de valores consolidada. Y la mayoría de los artistas jóvenes no llega con esa estructura. Llega con talento y suerte, no con disciplina interna.
Gustavo agrega una observación más fina: el comportamiento humano cambia cuando se sabe observado, comparándolo con estudios científicos sobre células que se alteran al ser medidas. La fama es exactamente eso a escala social: la persona se vuelve consciente de ser mirada todo el tiempo, y empieza a actuar para esa mirada, no desde sí misma.
2. La trampa del consumismo y la falta de educación financiera
Uno de los puntos más honestos del episodio: Gustavo reconoce sin filtros que cayó en consumismo desmedido.
- Convertibles comprados por impulso.
- Viajes costosos que se pagaron solos durante un par de años.
- Estilo de vida dimensionado para ingresos que llegaban inconsistentes.
En esa industria, la plata entra a bocanadas y se va de a poco. Si no entendés eso, te toca empezar de cero varias veces.
La pauta operativa para cualquier persona —no solo artistas— cuyo ingreso es variable:
- Invertir antes que gastar durante los picos.
- Asumir que el ingreso va a caer y dimensionar el estilo de vida al promedio, no al pico.
- Educación financiera básica antes de que la plata empiece a fluir, no después.
3. El congelador y la reinvención
Los tres años más duros: cambió de disquera, fue ignorado por la industria, lo “congelaron” contractualmente. Periodo sin ingresos, sin escenarios grandes, sin la atención que durante años había sido la norma.
Lo que hizo en esos años de silencio:
- Estudió actuación — diversificación deliberada del oficio.
- Aprendió a gestionar el fracaso sin convertirlo en identidad.
- Reactivó la carrera por canales no tradicionales — MySpace y presentaciones en bares de provincia, lejos de las luces de la primera era.
Cuando los canales tradicionales te cierran las puertas, la autogestión deja de ser opción. Es supervivencia.
Esa lección aplica más allá de la música: cuando el canal habitual deja de funcionar, los canales pequeños y descentralizados son el camino. Es la misma lógica que aparece en Anthony Swagg y en muchos creadores digitales — la independencia de plataforma es protección estructural.
4. La evolución de la música: por qué ya no hay “himnos”
Una reflexión técnica del episodio: es cada vez más difícil que una canción se convierta en un “himno” generacional.
Las herramientas para producir música hoy son infinitamente mejores que en los 90. Pero la velocidad del consumo digital convierte cualquier canción en “vieja” en un mes.
Aunque las herramientas cambien, la música necesita visceralidad y emoción real para trascender. Eso no se puede sintetizar.
La pauta para creadores en cualquier disciplina:
- La tecnología baja el costo de producción — pero no garantiza profundidad emocional.
- Lo que conecta a largo plazo sigue siendo la verdad personal del autor.
- La velocidad del feed castiga la consistencia, pero solo la consistencia construye obra.
5. Vínculos humanos y fe: el anclaje final
Hacia la segunda mitad de la entrevista, el tono cambia hacia lo personal. Gustavo cuenta cómo conoció a su esposa ecuatoriana y cómo ella fue fundamental para reconciliarlo con su fe y estabilizar su vida.
El éxito profesional es vacío si no hay un anclaje emocional fuerte.
Los pilares que terminó instalando:
- Valores familiares sostenidos en el tiempo.
- Vida personal ordenada que no se subordina al ritmo artístico.
- Fe como marco de sentido más allá del aplauso.
No es discurso moralista. Es lectura empírica: lo que sostuvo a Gustavo cuando la industria lo dejó afuera no fue la próxima canción. Fue una vida construida con cuidado mientras la primera fama lo distraía.
Educación financiera innegociable
Una recomendación operativa que vale por sí sola: aprender a administrar el dinero antes de que empiece a fluir masivamente.
La lección de “tener 10 y gastar 12” es la trampa que arruina incluso a quienes ganan mucho.
La pauta concreta:
- Buscar asesoría financiera antes del primer pico, no después.
- Priorizar inversión sobre gasto ostentoso — el lujo que no aparece en redes es el que de verdad construye patrimonio.
- Asumir variabilidad de los ingresos como condición del oficio.
Resiliencia como motor de permanencia
Otra idea estructural: la carrera no es línea recta.
Habrá periodos de silencio, “refrigeración”, rechazo o falta de oportunidades. Lo que define la trayectoria larga no es evitar esos periodos —son inevitables— sino no rendirse durante ellos. Siempre hay nichos y maneras de reinventarse: bares pequeños, plataformas nuevas, formatos distintos.
Mensaje sobre tendencia
En un mundo de IA y música desechable, la pauta de Gustavo es directa:
Sé auténtico. La gente conecta con historias reales y con vulnerabilidad.
No perseguir modas pasajeras si eso implica sacrificar la esencia. Los éxitos duraderos se construyen sobre conexión emocional, no sobre cumplimiento de tendencia.
Pies en la tierra: el esclavo y la mortalidad
Una anécdota que Gustavo trae al final: el emperador romano que tenía un esclavo encargado de recordarle, en pleno triunfo, que era mortal.
Rodéate de personas que te digan la verdad. La humildad y la sencillez son las mejores herramientas para navegar la fama sin perder la cabeza.
Aplica a artistas. Aplica a empresarios. Aplica a cualquier persona que esté experimentando crecimiento profesional rápido: el ego sin contrapeso es la receta segura del colapso.
La vida personal como refugio final
El cierre del episodio:
La estabilidad emocional no viene del escenario. Viene del hogar y de los valores personales.
Cultivar relaciones basadas en respeto y apoyo mutuo es fundamental para mantener el equilibrio mental. Buscar propósito y reconciliarse con lo que da paz —familia, fe, principios— es mucho más importante que cualquier premio o contrato.
La conversación con Gustavo Lara es uno de los testimonios más maduros del catálogo. No habla desde la cima ni desde el fondo — habla desde el lugar de quien estuvo en los dos extremos y entendió que la única manera de no romperse era construir algo más profundo que la carrera misma. Una historia que vale tanto para artistas como para cualquier persona que esté entrando en una etapa de éxito visible y todavía no sabe lo cara que puede salir esa puerta giratoria.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Gustavo Lara?
¿Qué le pasó a Gustavo Lara con su disquera?
¿Cómo volvió Gustavo Lara a cantar en Ecuador?
¿Qué dice Gustavo Lara sobre el dinero y la fama?
Transcripción del episodio
Transcripción automática hecha a partir del audio · 7916 palabras
Transcripción automática: puede tener errores en nombres propios. Pulsa el minuto de un párrafo para ver el video desde ese punto.
0:00 – 10:00
Y de repente te das cuenta que a través de la música podías cruzar fronteras y también hasta generacionales, porque A La Sombra de Los Ángeles me dio acceso a gente muy joven. Sale mi disco 96 y fueron tres años espectaculares. Sí, el boom. O sea, normalmente la gente se espera a que pegue el primer disco. No, nosotros con A la Sombra de los Ángeles inmediatamente ya teníamos shows. Ya teníamos presentaciones pagadas. Si tú no tienes educación económica, o sea, si de tu casa nunca te dijeron ahorra cuando menos una parte de lo que ganas y tú por consciente lo hiciste, tú te quemas todo lo que tienes.
Tienes 10, te quemas 12. Tienes que cantar la que a mí me gusta Agradecerles Porque la melancolía Se respira entre mis brazos Y hace lenta la agonía Bienvenidos a Círculo de Power Podcast Hoy tenemos el grato honor de tener un invitado Cantante mexicano Y por eso tenemos aquí a Gustavo Lara Bien, muy bien, muy contento de estar con ustedes Muchas gracias por la invitación Gustavito Lara Ah, qué belleza. Ahora sí que disparen, disparen que estoy listo. Qué belleza. No, Gustavo Lara, de verdad, gracias, hermano lindo, por haber aceptado.
No sabía que estabas aquí, pero me escribiste. Tú eres chéverísimo y te pregunté si podías venir. Y te lo juro que hicimos otro podcast solamente porque encantado de que estés aquí, pana, de verdad. Muchas gracias. Yo sé que Iván no sabe quién eres, pero está bien. Claro. Esta es otra generación, hermano lindo. Pero los que sabemos, sabemos quién es Gustavo Lara, por el amor de Dios. O sea, caramba, pues a cuántas no convencí. Claro. Sí, les di el lenguaje. Es más, gracias. La facilidad. Gracias. Me la deben. Hoy te digo, después de 30 años, digo gracias. Gracias, Gustavo. En el 96, ¿cuántos años tenías? No, ¿qué 96? Yo desde el 92, pues, hermano. Pero bueno, desde el 92 ya estabas tú en este competidor. Pero yo, mi primera canción, yo la promuevo en Ecuador hasta el 96. ¿Cuál, princesa o aliento con aliento? Llevo aquí, aliento con aliento. ¿En el 96? 96. A los meses sale A la Sombra de los Ángeles, creo, y después Princesa.
No puede ser tan tarde. Claro, fue en el 96. Por eso te digo, más o menos calculando tu edad. Yo en el 96, yo ya tenía 19 años. Por eso me parece tardísimo. Según yo, a los 15 años ya escuchábamos a Gustavo Lara. No, no, no. Mi primer disco fue en el 96. OK. Y eso fue el 21 de febrero del 96, que fue cuando sale por fin a radio mi primera canción, que fue A la Sombra de los Ángeles. Con mayor razón te doy, porque tenía 19, entonces te doy más gracia. Sí, no, no, no. La verdad es que la música me sacó de otro mundo. O sea, yo vivía en otro mundo. Y de repente te das cuenta que a través de la música podías cruzar fronteras y también hasta generacionales, Porque a la sombra de Los Ángeles me dio acceso a gente muy joven, gente muy, muy joven.
Y después con Princesa y Aliento con Aliento recupero yo realmente al público que yo quería. Pero bueno, muy contento de estar aquí con todos ustedes. A la sombra de Los Ángeles, Ángeles. Sí, sí, sí. No, perdón, qué bestia. No, buenísimo que estés aquí. Ahora, a ver, entonces más o menos lanzas cafecito, Gustavo, para que pruebes Eco Coffee. Muchas gracias. Del Café Delicioso. Salud para todos. En el 96 sacas tu primer disco, lanzas el disco a Ecuador. Estoy seguro, Diego, rapidísimo, porque yo no es que era tampoco muy mayor cuando salió tu música. ¿Cuántos años fue este hit que tuve? Porque, ojo, y te lo digo, al menos como lo sentimos nosotros en Ecuador, una estrella, pana. O sea, yo todavía te considero esa estrella, pero a lo que voy es que eras ese artista del momento.
O sea, Gustavo Lara era el artista del momento. No, no, no. Nadie quería escuchar nada más y esas eran las canciones que tú dedicabas y las que te querías aprender y las que todos queríamos escuchar. Entonces, porque hubo un momento en que desapareciste. Eso es lo que quiero hacer. ¿Cuánto tiempo antes de que desaparezcas? Básicamente. Mira, yo sale mi disco 96 y fueron tres años espectaculares. Sí, el boom. Fueron tres años espectaculares. Pero yo empiezo a trabajar el 5 de mayo del 96. O sea, solamente fueron unos meses para empezar a trabajar. O sea, normalmente la gente se espera a que pegue el primer disco. No, nosotros con A la Sombra de Los Ángeles inmediatamente ya teníamos shows ya teníamos presentaciones pagadas entonces todo fue muy rápido yo cuando llego aquí a Ecuador a recibir un premio de Punto Rojo de la estación de radio ahí es donde yo me empiezo a dar cuenta que algo pasaba diferente yo decía, pero la gente por qué me quiere la gente por qué le gustan tanto las canciones.
Era una locura. La cuestión es que al poco tiempo me dicen, oye, te están contratando para un concierto del amor. Va a ser junto con un cantante chileno que yo no... Que conocía, que era Alberto Plaza. Entonces, me dicen, va a ser tres shows, va a ser Quito, Guayaquil y Cuenca. Y para mí eso fue de las experiencias más hermosas de mi vida, porque llegas a un país donde por primera vez había sido unos meses antes de hacer promoción y de repente, pum, todo lleno, todo lleno. Entonces, sí creo que... Que también era el boom de Alberto, ojo, en esa época. Yo, francamente, yo lo respeto muchísimo y lo quiero mucho y me gustan mucho sus canciones, pero yo no lo conocía. Yo no tenía ni idea quién era.
Obviamente, no toda la música de Ecuador o de otros países de Sudamérica llegaban a México, pero para mí fue muy grato encontrar a un tipo profundo, un tipo con una influencia de artistas con letras de mucho peso, muy bien estructuradas y todo. Y para mí era aprender. Yo tenía 25 años, 26 años. Entonces yo estaba aprendiendo, absorbiendo de todos. Entonces para mí fue muy bonito hacer ese concierto y sobre todo que ese concierto, el que fue aquí en la Feria de Durán, marcó había más de 20 mil personas.
Claro, pues en esa época la Feria Durán que teníamos... Eso se escuchaba bastante. Era hermosa esa feria. Bueno, pues más de 20 mil personas y entre ellas mucha gente que hoy son mis amigos. Entonces para mí fue hermoso haber tenido ese tipo de experiencias. Claro, es que en esa época, estamos hablando del año 96, el boom romántico de baladas que teníamos aquí en Ecuador era justamente eso. Supongo que estaba Alberto, como cantantes nuevos, vamos a hacer una gran diferencia, tienes a Ricardo Montaner, tienes a Franco Evita que ya... Se venía muchísimo antes, que son de los ochentas, que siempre se mantuvieron y ya sabíamos quiénes eran, ya tenían cuatro discos a su haber, pero Alberto estaba, en esa época creo que estabas tú, estaba Alberto, salió también fue el boom de Eros Ramazotti, en esa época. Sí, fue el noventa y algo, empezando en los noventas.
Claro, en los noventas, estaba en el bonguero Ramazotti, estabas tú, estaba Alberto Plaza. Estuvo por el One Hit Wonder de una novela, Martínez, grabado en la piel, se llama el One Hit Wonder del... Híjole, no me acuerdo. Pero ha habido muchos. Alejandro Martínez, que era un cantante que esa canción era de una telenovela, no me acuerdo cuál eran como, llegaron así no de México nada más, no me acuerdo de Alejandro Martínez y Alejandro Martínez me acuerdo que le abrió un concierto a Shakira en el que yo fui en el Coliseo Voltaire Paladines más o menos por ahí por la época del 95 o 96 ya eran estos artistas románticos que fueron una tendencia increíble en el país Sí, y aparte hacíamos de todo.
Yo siempre tuve claro que para que la gente me conociera había que bajarse a la cancha. Entonces, imagínate que hacíamos promociones donde entregábamos pizzas a domicilio. O sea, yo me disfrazaba, claro, yo me disfrazaba y de repente yo llegaba, claro, yo llegaba y le entregaba, pidieron una pizza. Sí, Gustavo, yo ya estaba en todos lados. Pero eso lo hacías en México. Aquí. Aquí. Aquí, fue una locura eso. No te puedo creer, ¿con qué pizzería lo hicieron? No me acuerdo, la verdad es que no me acuerdo No me gustaría hacerle publicidad Si no paga nada Pero sí, la verdad es que sí Fue un momento
10:00 – 20:00
De locos, de locos, o sea, de verdad, de decir, guau, o sea, ¿qué me ven diferente? Y definitivamente son las canciones. No, sí. Definitivamente son las canciones. Son las canciones y a lo mejor mi forma de cantarlas, ¿no? Que siempre he tratado de cuidar mucho que el sonido sea bueno, que la gente sienta que estás haciendo un trabajo diferente, profesional, cuidado. Con calidad ¿Esas canciones De tu autoría O composición externa Algunas tuyas Algunas mías Pero las canciones que fueron contundentes Eran de José Ramón Flores Que él fue el productor De mis dos primeros discos Básicamente Pero Alan Trigo, un gran amigo mío Él es el que compone Por Volverte a Amar Qué canción Esa es mi favorita Claro, entonces empezó a haber ahí una alternancia de compositores que en el primer disco solamente me dejaron incluir una canción que se llama Perder tu amor.
Y de ahí ya me dejan meter más canciones en el segundo. Pero la verdad es que ha sido una historia de ya ahora el 21 de febrero voy a cumplir 30 años de haber sacado el primer disco. Entonces, cómo se ve a los años, muy diferente. Cómo se vive es otra historia No soy definitivamente el mismo Pero creo que Lo aprendido y lo cruzado Ha sido espectacular Lo volvería a vivir sin ninguna duda Bueno, ¿y qué pasó? Tres años De ahí yo cambio de compañía disquera Y como dicen ustedes Acá en Ecuador Ahí estuvo la cagada Ahí estuvo ¿Por qué? Porque yo no sabía Yo no sabía que cambiar de compañía disquera iba a ser un riesgo.
Es un riesgo total. A mí me empieza a enamorar el director de la compañía, que se llamaba Ángel Carrasco, se llama, creo, que era un tipo que venía de haber firmado a Chayanne en Miami, de Rey Ruiz, toda la carrera de la salsa, esta romántica en Sony. Chayanne lo firmó también. O sea, bueno, era un tipo sumamente talentoso que contrataba grandes, grandes artistas para Sony. Entonces el tipo me dice Yo te quiero acá Esa es la mejor compañía para ti Y algo malo estaba empezando A suceder en BMG Ariola Que era mi compañía disquera Entonces yo me lo encuentro a Ángel En un programa de televisión Donde me lo encontré saliendo del baño Y él me dijo Yo te quiero en Sony Habla con tu manager y dile que me busque Señor, pero mire Lo que nos pidas Dije, wow.
Le digo a mi manager y ella me dice, bueno, ya hablé con esta persona y te quieren firmar. Y te van a dar un adelanto de 150 mil dólares. Dije, bueno, pues está bastante bien. Dice, ahora hay que ver cómo libramos el otro tema. Claro. Entonces, BMG hizo ahí algo ahí raro. Firmo con Sony y me dicen, queremos mejorar tu imagen en todos los aspectos y tu música también. Le dije, bueno, me suena lógico. Si ya no estoy acá, ahora me van a presentar acá. ¿A qué nivel? La cuestión es de que me dejan dos años sin hacer nada. Yo me meto a estudiar actuación, mientras, para no estar sin hacer nada, porque de repente yo empecé a dejar de tener trabajo. Entonces, yo empecé a vivir con el adelanto que me habían dado ellos.
La cuestión es de que sale el primer disco con Sony. El primer sencillo fue ¿Qué hago conmigo? Que es una canción muy bonita de César Franco. Pero ya yo veía que no era lo mismo. Estaba en los festivales de radio y la gente me seguía pidiendo las canciones de mis primeros discos, no las del último, ¿no? Empecé a notar ciertas cosas. De repente la gente me decía, oye, por toda tu historia estás en noveno lugar porque estamos metiendo por volverte a amar y ¿qué hago conmigo? A la par. Estamos metiendo por allá princesa y ¿qué hago conmigo? Para poderla alternar y que entres al top ten pero no llegas. O sea, estás llegando al 20. Entonces, yo le decía, bueno, ¿qué necesito hacer?
Le decía la compañía. Y hasta que ya me dijeron, no se puede hacer nada. Me dijeron que te congelara. Entonces, ahí es donde viene toda esta parte de seré bueno. Empiezas a dudar de ti. Si realmente es talento o qué es. Entonces, fue muy doloroso. Fue muy doloroso sentirse que no te podías mover hacia ningún lado. Entonces, dejé de cantar. Conocí una persona, me enamoré Y de repente pum, nació mi hija Y al poco tiempo Bueno, a unos años nos separamos Y me dicen Oye, pido mi carta de retiro Sí, pero debes 110 mil dólares Y yo, ¿dónde voy a pagar? Y le digo, es más Eso me lo deberías de dar tú a mí Por todo el daño que le hiciste a mi carrera Hago toda esta parte De que iba yo a demandarlos me dan mi carta de retiro sin ningún adeudo y ahí es donde yo digo ¿a dónde voy? ¿Qué hago?
Porque fueron muchos años de silencio de la gente tristemente si no te oye, si no te ve pues piensa que ya no estás entonces me empiezan a hablar de algunos bares importantes en provincia para 500 personas 600 personas y empiezo a llenar todo otra vez la gente me veía en el bar y me decía, ¿qué haces aquí? Entonces, ahí es donde... Nuevamente, gente de los bares me empezó a rescatar. Entonces, ahí es donde uno se tiene que reinventar. Y de repente, había una plataforma que se llamaba MySpace, donde yo subía algunos demos que yo estaba haciendo para que la gente los escuchara.
Y de repente, un día en el 2007, subo una canción que se llama ATA, Y ese día le quité el seguro para que la gente la descargara. La descarga un tipo acá en Ecuador y me contrata. Y es donde yo reactivo a empezar a regresar a Ecuador, básicamente. 2007. ¿Cuándo sacas, este, me olvido del título? Agenda. Agenda. Agenda sale hasta el 2009. ¿Esa es tuya? Esa canción es mía en coautoría con Mario Molina. Es una belleza canción. Esa canción es de las más bonitas que yo he hecho. Es una belleza canción. Y sobre todo porque el latino es muy llorón. El latino le gusta sufrir, le gusta que le digas.
Nos encanta. Claro, que se rompa la camisa y todo. Póngelo, cacho, pero no me dejes. Sí, sí, sí, sí. Y esa canción no. Esa canción es como una guía. Es como una guía de ellos. O sea, ponte las pilas y atiende a tu pareja. Atiende a tu mujer. Ella va a ser siempre lo primero y lo segundo de tu agenda para que ella te dé lo mismo. Pero esa canción obviamente la tuvo la oficina de Luis Miguel y también de Pepe Aguilar. O sea, estuvo en varias oficinas y al final no la grabaron y dije, bueno, pues si es mía, junto con Mario Molina, pues venga y la grabé yo. Bella la canción. 2010 entonces la sacas, ¿no? En el 2009 es cuando la saco, con el disco de Con B de Vuelta, creo. Sí, con B de vuelta. ¿Ya cuántos discos tiene?
Yo calculo que ya son 10, son 10 discos. Tristemente ya no existen físicos, pero todos están de manera digital, están en las plataformas. De repente en el país donde vivas es que hay unos, que hay otros, que faltan otros, pero ya son 10 producciones. Ahorita estoy por lanzar uno nuevo, pero sigo creyendo en componer canciones nuevas. Algunas las retomo dándole un giro, dándole una vuelta, pero sigo creyendo que uno tiene que seguir expresando cosas. No puedes seguir con el mismo tema porque normalmente en una plática... Y normalmente, igual que en un negocio, si no está roto, no lo arregles. Entonces, lo que ya te funcionó es lo que te va a funcionar. Siempre que es justamente eso, ¿no?
Las letras, porque la letra de Princesa es maravillosa, aliento con aliento, o sea, por volverte a amar para mí es un himno y inclusive una vez me agarró en medio live cuando yo hago mis lives musicales en TikTok y Gustavo está ahí y la cantamos, porque para mí es un himno, esa canción es wow para mí, ¿no? Pero fíjate, por ejemplo, me representan esas canciones, me han representado toda la vida y voy a estar agradecido con ellas pero por ejemplo yo hoy incluso me ha pasado con medios aquí en Ecuador que saben mi trayectoria y todo y mandas una canción nueva la escuchan, les gusta pero no es princesa pero no es aliento con aliento pero no es por volverte a amar entonces cuesta mucho trabajo poder colocar nuevamente una canción en el playlist de la gente Claro, porque estamos regidos a la memoria de lo que tú significaste para esta generación.
Entonces, puedes venir. Yo, por ejemplo, que te digo que escucho tus canciones actuales y todo, pero claro.
20:00 – 30:00
Yo voy a un concierto tuyo y tú no cantas Princesa, yo te bajo el escenario y te doy las puñetas. A ver, pero es una manera de decirlo porque, claro, es lo que tú representas en mi cabeza. A ver, y como cualquier concierto, te lo digo hoy en día. Por ejemplo, hace poco fue el concierto de Cristian Castro y yo estaba un chance mal. Porque, a ver, chévere que cante sus canciones de José José, por ejemplo. Y lo digo muy bacán, pero para eso me iba al concierto de José José. Me gusta que las cante, chévere, pero a ver, no dejes de cantar Fuiste Mía o no dejes de cantar Solo Dame Una Noche, que son las tuyas, las que me transportan, o sea, fíjate, por ejemplo, entonces, y Luis Miguel o cualquier cantante que venga, yo no puedo ir a un concierto de Chayanne y que no cante Tiempo de Vals, o sea, o Tu Pirata Soy Yo, o Completamente Enamorados, porque eso es, sí, claro, son las canciones que tú tienes acá, exactamente, que son, Sí, yo, fíjate que es un debate ahí.
Pero yo te voy a enviar una. De verdad, no me crees. Fíjate que el otro día. Yo te voy a enviar un archivo, te voy a decir ahí, te la regalo, te voy a decir. Fíjate que el otro día una programadora de radio allá de México me envió una canción que me dice, Gus, si la cantas, si la grabas, yo te la promuevo. Y lo hizo con mucho cariño, estoy seguro. Entonces, yo la escuché y está hecha con inteligencia artificial. Entonces, con todas estas nuevas herramientas, dices, bueno, no está mal. Está muy bien hecho. Muy bien. La verdad es que muy bien. Pero hay algo que nos revienta nunca. Y es que le hace falta la visa. Claro. Pero creo que hoy cada vez es más difícil poder hacer éxitos que la gente los recuerde para toda su vida. Es cada vez más complicado.
Entonces, te tienes que meter, te tienes que echar un clavado a tus emociones. ¿Tú crees que en esos dos años de la refrigeradora que te pusieron en el congelador, básicamente también afectaron porque la gente lo que quiso es saca más, saca más, saca más y como que te quedaste ahí, ¡pac! Aquí están mis cinco y ahí nada, nada, nada. Entonces, en esos dos años vinieron nuevos y cuando tú quisiste, sacar algo como que, no, no, no. Claro, claro. Y te va comiendo el tiempo también. Y los medios hoy, las plataformas digitales son súper brutales, ¿no? La rapidez es... Vamos, yo tengo amigos que están grabando canciones cada mes.
Y están sacando cosas y si no funciona, la que sigue, y la que sigue, la que sigue. O sea, tienes que tener un poder de producción importante como ustedes, de estar subiendo videos cada semana. Entonces en este caso con las canciones en los conciertos yo hago algunos tributos de artistas que yo admiro como José José, como Emanuel, etc y de repente hay gente que si me dice cántame la última de lado B canciones que no fueron de radio que fueron gustos como muy personales y de repente si la tengo en el repertorio la hago por ejemplo hoy tengo un show acá donde voy a una sala de despecho entonces canto mis canciones, sí, pero también canto algunos tributos que son los que me llevaron a ser el cantante que soy o el artista que soy. O sea, son influencias que sería absurdo no decirle a la gente, hey, yo tenía siete años cuando por primera vez escuché una canción de José José y dije yo, ¿qué es esto?
O sea, ¿por qué esa canción me para los pelitos? Hacer básicamente lo que nosotros, lo que tú me representas a mí, lo que otros representaron a ti. Exacto. Entonces, de repente hay gente que le queda muy... Y es muy bien saber toda esta historia, toda esta base, pero hay gente que dice, no, cantó covers. O sea, no importa de dónde vengan, nada más te estoy contando yo cómo nací. Oye, y una pregunta. Ahora se ve mucho que hay muchos artistas que como que renacen, ¿no? Dicen, no, pero con estos feet. O sea, con estas colaboraciones con otros artistas. Se dieron muchísimo y te doy un vivo ejemplo no digo que este murió nunca pero por ejemplo cuando Franco Evita hizo la colaboración con Sin Bandera y asimismo Alejandra Guzmán lo hizo con Franco Evita y alguien con Arjona, cantó una chica con Arjona una chica guatemalteca Muy de esta época que están cantando con los anteriores.
Sí, con los anteriores. Y a veces eso de ahí, el impulso no es tanto por el artista nuevo, ojo. Si no es por el... Sino que tienes como que un retroimpulso el artista de los 90, o sea. Pero yo, fíjate, por ejemplo, yo no es, de repente de mi hija, tengo una hija de casi 23 y me dice, papá, estás hablando como abuelito. A mí me encanta el talento, en donde sea, hablado, pintado, lo que sea, pero mientras sea talento. En la música, a mí me ha, de verdad, yo sé que todos los países tienen sus talentos, pero sí me ha costado ahora identificarlos. ¿Por qué? Porque parece que las influencias son las mismas. Antes teníamos un arco iris de posibilidades a ver yo quiero irme por la voz de Diango quiero irme por la voz de Álvaro Torres por José José, Julio Iglesias Camilo Sesto teníamos un abanico impresionante hoy es muy complicado Bueno, voy a hacer un feed con alguien. ¿Con quién? Que todavía cante o que cante.
Claro, que no haga... Bueno, ya, eso ya. No, no, que no haga ese sonidito y esos ruidos en la grabación. Claro, claro. Como mi niñito. Sí, o sea, yo, y de repente para uno son como golpes de realidad, de ver que ese tipo de géneros todavía hoy hacen eco. Todavía hoy logran cosas espectaculares, porque para cualquier artista latino hoy cantar en el Super Bowl, eso es una locura. Ay, no. Wow. O sea, eso es lo máximo, porque ahí estuvo Michael Jackson, ahí estuvo Madonna, ahí estuvieron los más grandes artistas del mundo. Entonces dices, o sea, yo estoy mal entonces. ¿No? O sea, porque a mí me dijeron, tú escucha, comparte, compara para que tengas un criterio un poquitito y también compárate tú.
Entonces yo digo, wow, definitivamente a mí me dijeron no, ese tipo de música es basura. Está abriendo el superpobo. Hay gustos, ¿no? Bache generacional. Hay gustos para todo, ¿no? O sea, es lo que se escucha, es la mayoría de la población también. Claro, sí, se vuelve un movimiento. Tienes que también abrir un poco las orejas a la mayoría, ¿no? Y la mayoría es los Millenials y estas nuevas generaciones son la mayoría, entonces... Claro, claro. Pero yo sigo pensando que la música sigue teniendo idiomas, o sea, si tú quieres trascender... En el Super Bowl anterior, ¿quién fue? ¿Su quién? En el Super Bowl anterior. Pues no tengo...
Doctor Dre, Snoop Dogg, Eminem. 50 cent, o sea, hey. Sí, sí, sí. Esa, es, es. Ese generación. Y fue un espectáculo y fue wow, de los mejores shows que hubieron. Entonces, ha habido de todo, ¿no? O sea, yo creo que el Super Bowl, acuérdate que es vende. El Super Bowl lo que le interesa es esto. Ese es el Super Bowl. Y al final así es, en casi todo. Ya hoy lo que manda es lo que más vende, aunque no tenga mucha calidad, para uno. Pero yo sigo haciendo mi propuesta, yo sigo pensando en que yo le canto a la mujer, le canto a la situación, de la mujer, tanto para bien como para amor y desamor, y sigo creyendo que una mujer se le enamora o se le dice adiós de una forma, o sea, cuidada, pensada, que le dejes algo acá adentro, ¿no? Si vas a terminar, no termines como un puerco, o sea, termina como un caballero.
Escucharte nada de Whatsapp, que nos vemos, que ya no, nada. Que te recuerde toda la vida, ¿no? Entonces, sigo sigo haciendo música que te lleve a ese mood, que a ti te nazca decirle a una mujer, oye, esto lo pensé para ti, porque tú vas a, o sea, yo a ti te veo solamente para estar hasta que yo cierre los ojos o sea, para toda mi vida te quiero conmigo entonces, de ese tipo de música es de la que yo quiero seguir cantando para darle también al público, que el público se identifique con eso Gustavo, durante tu carrera, durante estos tres años explosivos que tuviste ¿sentiste que pasaron muy rápido? ¿O te hubiera gustado que hubieran pasado un poco más lento? Para tener otra perspectiva. No, más lento. Fue una locura eso, porque de repente de no tener nada, de ser un chavo que venía de Veracruz, de padres trabajadores, de batallar.
Yo tenía un bolchito, un Volkswagen. Entonces, yo era feliz. Yo era muy divertido. Yo era súper farrero, como le dicen ustedes. Pero cuando empiezas a ser famoso eso
30:00 – 40:00
Es como entrar a un súper y que te dicen, todo es gratis. Es esa sensación de que puedes agarrar lo que sea. Te vuelves un poco loco. Ese boom que tú hablas, ¿fue Ecuador o fue a nivel Sudamérica, me imagino? Fue a nivel Sudamérica y a nivel México también. O sea, en México eras la persona que no podías salir de casa. No era yo el más famoso, porque obviamente siempre hubo un Luis Miguel, siempre hubo el mismo Cristian, que tuvo también momentos muy buenos en los noventas, y habían otros artistas, boy band, pero sí era alguien que no podías comer en un restaurante, por ejemplo, porque la gente, una foto, una foto, una foto, una foto, y cuando te das cuenta ya no podías caminar, y a mí hasta el día de hoy me gusta atender a la gente, Pero sí, hoy disfruto de otro tipo de vida, pero en los noventas era una locura.
Me hubiera encantado poderlo digerir de otra forma, porque aún cuando fui educado con principios, valores, etc., nadie está preparado para el éxito. Y el éxito te atropella. Y de hecho yo veía un estudio, un programa de la BBC o algo así, donde hicieron un estudio de células, cómo se altera una célula cuando es vista por el microscopio. Han dejado cámaras prendidas de una célula sin ser observada y cuál es su comportamiento y cómo se altera al saberse observada. Entonces, imagínate nosotros cuando sabemos que alguien nos está viendo, cómo se altera nuestro comportamiento.
Una. Ahora imagínate todas. Eso es un carnaval, ¿no? Entonces, mi papá siempre me dijo, ten los pies en la tierra, cuídate, no escuches todo lo que te dicen, porque la gran mayoría es mentira. Me decía, él me platicaba una historia de un emperador romano Un César Que él tenía un esclavo que todas las tardes lo acompañaban Y le decían, eres mortal, eres mortal, eres mortal Para que él tuviera los pies en la tierra Entonces cuando mi papá me hablaba por teléfono Me veía y me decía, ¿cómo está tu esclavo? Para ver qué tanto tenía yo el pie en la tierra Pero era muy difícil Era muy difícil porque, aunque yo nunca me he considerado un tipo guapo, un tipo que cruzas la calle y, o sea, no, pero cuando eres famoso...
No importa si... No importa que tengas una... Siempre, o sea, bueno, que seas una escoba con un pantalón lagañoso, despeinado, la gente quiere conocerte, quiere tocarte, quiere que seas parte de su vida. Entonces, eso te llega a marear durísimo, ¿no? Es complicado. Entonces me hubiera encantado que hubiera sido a lo mejor de 10 años, pero... En vez de 3. Claro, en vez de 3, que fue una verdadera locura. Lo tuyo no fue 3, lo tuyo fue 3 meses. Sí, empecé a los 3 meses. Por eso, sacaste el álbum y ya... Inmediato, fue inmediato. El primer concierto lleno, ya la gente te quería bajar los pantalones. A la sombra de Los Ángeles fue una locura en México. Fue la canción más tocada de las mías. Las más publicadas Por las estaciones de radio Y eso que no se grabó video No hubo video De La Sombra de Los Ángeles Correcto Porque el video que empieza con La Sombra de Los Ángeles es aliento Claro, es aliento con aliento Que estás escuchando Claro, claro. Y de repente yo apago el radio y empieza Aliento con Aliento.
¿Por qué? Porque para la compañía A la Sombra era una canción fortuita, era una canción que iba a ser la llave nada más para entrar. Y de ahí que la gente cuando abriera la puerta apareciera Aliento con Aliento. Ese era el plan del proyecto. Y funcionó, fue un madrazo. Y luego sale Princesa y se vuelve esto una locura. Porque cuando Princesa suena aquí, la mete el Che Vera, que le mando un fuerte abrazo junto con Nelly Pesantes, que era la directora de BMG Ariola Ecuador, hacen una negociación para quitar la canción de la novela y meter la mía. Entonces, ahí es donde se rompe esto, ¿no? Y empiezan a pasar mil cosas. Y de ahí fue la locura, porque empecé a cantar en todos los reinados de Ecuador.
En todos los reinados yo era cantándole a las reinas, princesa. Gustavo, ¿tú piensas que hace unos días estuvimos acá en Maldonado? No sé si te acuerdas. Él nos comentaba que a veces el artista es mucho music y poco business. ¿Sientes que todo artista, o cuando tú recién iniciaste, te hubiera gustado saber más de cuestiones de negocio siendo artista para tomar mejores decisiones? Sí, definitivo. Definitivo, ¿no? Definitivo, o sea, nadie te enseña cómo administrar tu dinero, nadie. Y es más, si tú no tienes educación económica, o sea, si de tu casa nunca te dijeron ahorra cuando menos una parte de lo que ganas y tú por consciente lo hiciste, tú te quemas todo lo que tienes.
Tienes 10, te quemas 12. Entonces, y también de la manera como entraba, era un desorden, porque un día entraban... Otro día entraban 15, otro día entraban 2. Pero era constante. El movimiento en la cuenta era una locura. Entonces llega un momento donde dices, así como llegó, va a seguir entrando. Correcto. No se va a ir, sino va a seguir entrando. Cuando pasa el tiempo y te das cuenta que ya te lo quemaste, porque te compraste un convertible, porque te fuiste de viaje a Europa dos meses. ¿Pero te pasó eso? Sí, sí, yo caí en las garras del consumismo y hasta el día de hoy todavía hay lugares en México, en la Ciudad de México que me dicen, y el convertible, o sea, la gente se quedó con esta historia de comprarte cosas que llamaban mucho la atención y que la gente pensaba que era rico. Y me iba muy bien, pero no era rico.
Empezaba yo a hacer dinero. Entonces, fue un tema de, ya cuando metes el freno de mano y dices tú, wow. O sea, realmente invertía yo mucho dinero, pero me lo quemaba igual. Entonces, sí fue complicado. No hubo nunca una asesoría como tal, sino más bien como Dios me dio a entender. Invertí, compré algunos terrenos y ya, y conforme la cosa fue bajando, pues vende este y vende este, quédate con este pero sí he empezado de cero muchas veces, le he platicado yo a Jorge, he empezado de cero muchas veces y he retomado mi vida a un grado donde hoy, por ejemplo, no hay alcohol, no hay fiestas, no hay Y obviamente nunca abusé de drogas, ni nunca consumí drogas, pero sí de mucho alcohol.
Y eso hace que estés en otro universo. Entonces el hecho de estar hoy... Y hoy, aterrizado, te hace realmente retomar las cosas de otra forma. Hay una canción en un disco tuyo. Ya no te necesito, ¿no? Ya no te... Préstame, jefa, préstame mi teléfono. Es que te voy a decir porque la letra me gusta, porque la relaciono mucho. A mí me sirvió mucho esta canción. Yo la relaciono mucho porque yo tengo, sabes que yo tengo casi ya 16 años en recuperación. Entonces yo una vez Escuché esa canción y dije Esa canción me suena a A recuperación Literal Será, no será Pero me gusta mucho la canción Fue una etapa Fue una etapa rara Porque nunca yo A mí nadie me recogió nunca de una cantina Pero sí me enfiestaba yo mucho Esta creo que es Claro que es no vuelvas a pararte frente a mí El disco Claro.
Esa es Hazme Olvidarla. Ajá. Pero déjame ver si es esta. Es que no recuerdo el título. No. Sí, esa no. Esa es Hazme Olvidarla de Álvaro Torres. Sí, no, no, no. Hay una canción que me gustó mucho. Ajá.
40:00 – 50:00
Son de esas canciones que están ahí en las producciones, que de repente la gente, así como tú, que se mete y dice, ey, va un poco más allá. Incluso, Por Volverte a Amar, es una canción. Es una canción donde yo me he llevado sorpresas así espectaculares, donde la gente me dice, ey, se la estoy cantando a mi esposo que falleció. No nada más es una cuestión de que perdiste una pareja porque no se portó bien. No, es perdí a mi marido. Algo lo perdí y quedaría yo por volverte a amar en cualquier situación de por volverte a abrazar, por volverte a ver. Una pareja, un hijo, un amigo, un padre, una madre.
Lo que sea. O sea, lo que sea. Es una canción que trae mucho fondo. Y al final, que la gente, después de casi 30 años de carrera, que la gente me siga recordando con algunas canciones, para mí eso es un lujo, que me obliga a sí cuidar qué es lo que sigue para saber cómo quiero ser recordado. Este podcast es posible gracias a CIRGO. Somos una empresa de desarrollo tecnológico especializada en blockchain que transforma tus ideas. Ayudamos a que tu empresa crezca más rápido y se beneficie del poder de la tecnología. Si estás listo para ir a siguiente nivel, visita CIRGO.com Bueno, rico sanduchito, rico cafecito, colita, juguito, todo. Ya está, con más energía. Gustavo, estaba muerto de hambre. No, fíjate que hoy en la mañana desayunamos el famosísimo caldo de salchicha guayaquileño.
En tuco de paila. En tuco de paila, que tú lo recomendaste. Estábamos viendo videos de mucha gente que hace comerciales y todo eso, TikToks y todo eso para restaurantes. Entonces me decía mi esposa, este, este, este. Y le digo, vete por allá. Si lo está diciendo él, vete por allá. Entonces ya fuimos a este lugar a Tuco de Paila, buenísimo yo no le tenía fe, para mí era como el platillo que menos fe le tengo de Ecuador porque yo soy fanático del caldo de bola entonces y obviamente del cangrejo pero dijimos vamos y nos cayó increíble, aparte que nos trataron súper bien, fueron súper amables. Los dueños son lo mejor de lo mejor los dueños están ahí todos los días tienen ese negocio 40 años y siguen estando los dueños ahí todos los días y para mí es el mejor caldo de salchicha que hay en Wix. Sí, los conocí a los dos y si por mí hubiera sido, hubiéramos estado platicando los cuatro en la mesa, pero no, no, no, los dejamos comer, porque éramos los únicos, llegamos temprano en la mañana, pero pues bueno, la verdad es que ya después de un caldo de salchicha, ya con esto ya ahí empatamos. Claro, pues ya
Tienes que tocar hoy en la noche. Claro, hoy en la noche, si no, no me va a quedar el traje. Gustavo, rapidito, a ver, cuéntanos la historia de tu esposa. Estás casado con una ecuatoriana, Corina, que es una belleza de mujer. La conozco y es un amor de persona. ¿Cómo fue esto aquí? A ver, rapidito, ¿no? Mira, nos conocimos, yo canté en un evento de radio donde una estación cazaba parejas en grupo, en febrero, aquí en Guayaquil, entonces ella me etiqueta en un video que grabó porque ella me escuchaba desde chica, ella es mucho más joven que yo, pero desde chica ella me escuchaba porque le gustaba a su mamá, porque le escuchaba, le gustaba a la hermana, etcétera, etcétera.
Entonces, ya después de los años me entero que mi suegra me dice que ella le dijo cuando tenía como 15 años, yo me voy a casar con él. La cuestión es de que después de muchos años ella me ve en este evento, me etiqueta, me da like y yo automáticamente le di like a una foto de ella donde yo la vi guapísima. Pero nunca volvimos a cruzar palabra. O sea, yo no le tiré como le decimos en México, los perros luego, luego, sino yo dejé que poco a poco, poco a poco hasta que de repente se dio que nos conocimos inmediatamente me gustó pero yo estaba muy joven y yo estaba en otra historia nos volvimos a encontrar después de año y medio y ahí me di cuenta que dije esta mujer sería yo muy tonto en dejarla ir, con muchos valores, con principios es una mujer que que para ella lo más importante es la familia, el estar reunidos.
Ella disfruta mucho del cuidar tu hogar. Y sobre todo me hizo, bueno, algo que ella logró fue que me reconcilió con mi fe. Ok. Entonces para mí eso ha sido un tesoro, un regalo de la vida. Cuando se volvieron a ver, ya pasó la primera vez, después de un año y medio. ¿Cuándo comenzamos? ¿Cuándo arrancó el noviazgo? Hace ocho años, ya en forma. Nos conocemos desde hace diez. Pero hace ocho años es cuando nos volvemos a encontrar. Yo le escribo y le digo, oye, te invito un café. En 2017.
Exacto. Y empezamos nuevamente a escribirnos. Pero yo andaba, o sea, cuando ella vive aquí en Ecuador y yo en México, como que las cosas no eran así como muy serias. Pero llegó un momento donde dije, o sea, ella iba cada rato a México. Oye, tengo un evento y me encantaría que estuvieras. Ella iba, yo venía. Pero ella, de repente, en dos años fue diez veces. Entonces, yo dije, esta mujer es para siempre. O sea, tiene que ser para siempre. Entonces, estoy aquí antes de que empiece la pandemia, en febrero. Y te quedas encerrado. No, no, no. Estuve a cuatro días de quedarme encerrado acá en Ecuador. Ah, OK. Entonces, yo me regreso a México y yo me enfermo, etcétera. Ella también se enfermó muchas veces. La cuestión es de que cuando abren por fin las fronteras, vengo acá porque me contratan para dos eventos pequeños, así privados, y empezamos a correr la voz.
Y en 15 días hice 15 shows. En 15 días. Entre shows, serenatas y shows acústicos. 15, sin parar. Hubo días donde tuve tres shows. Cantabas acá, te ibas a otra ciudadela y todos eran para 30, 40 personas, 50 personas. Me regreso a México como, no sé, como 30 mil dólares, una cosa así. Y abrimos cuenta acá y todo. O sea, tenemos cuenta acá en Ecuador. Entonces le dije, oye, ¿tú cómo te sientes? No, pues yo... Bien, tranquilo, pero mira, yo sé que contigo no me voy a casar nunca porque tú eres ya cuco viejo, como me dice ella. Entonces, yo regreso a México y lo primero que dije fue, ella es, ella es, me están mandando, la vida me está mandando señales. Y compré el anillo y a mi siguiente viaje, que fue como a los dos meses, le pedí el favor a una amiga de que viniera y me ayudara con toda esta historia. Entonces le entregué en un restaurante, le entregué el anillo de compromiso para que se casara conmigo.
Pero ella me dijo, mi sueño es que si algún día me dan un anillo de compromiso, es en un restaurante vacío, solo, que no haya nadie, tú y yo, mi pareja y yo. Entonces yo le pregunté a esta amiga, recomiéndame un lugar en martes donde pueda yo darle el anillo a Cori, pero que no haya nadie, que no haya nadie, porque ella odia a esas madres. Yo soy súper cursi, yo sí soy cursi, me gusta que me vean, lo que tú quieras, pero ella no. Entonces vamos a cuidar esa parte. Perfecto, encontró una placita que los martes le dijeron que estaba vacía. Segundo acto Llegamos al lugar A reventar Era una cosa así Un hervidero de gente Y yo había mandado a poner la mesa Con pétalos Y cuando yo le dije Yo no sé qué hacen estos pétalos aquí Y de repente una pantalla El tipo Donde yo dije yo quiero transmitir un video Para que lo vea ella Pero ella y yo solos No hermano Eso era, había que te gusta, 300 personas alrededor de nosotros.
Entonces, 300 personas vieron cuando yo me arrodillo, ella me dice que sí, yo la abrazo y la piroteo.
50:00 – 54:32
O sea, bueno, fue un show, fue un show. Y ahí es donde ella me dice que sí y a los 15 días vamos a casarnos. No tuvimos mucha preparación. O sea, en 2021. 2021, claro. Nos casamos por la ley aquí en Ecuador, en Guayaquil. Y hace poco se... Y en el 23 nos casamos por la iglesia, pero ya en México. Correcto. Y así, la verdad es que, mira, ustedes saben o se imaginan que lo difícil que es encontrar una buena mujer. Es muy complicado. Pero siempre las encontramos, gracias a Dios. Gracias a Dios, encontré la mejor mujer que yo pude haber tenido. Las he encontrado todas esas. Es un lujo, es un lujo, es un lujo, la verdad. La verdad, estoy feliz.
Estoy muy contento. Estoy contento de venir nuevamente con ella a Ecuador, estar aquí ahorita con ella. Pero ahora, ¿y de ahí vivieron una época aquí? ¿Tuviste una época en Ecuador? Estuvimos entrando y saliendo. Yo entrando y saliendo. Ella aquí. Intentamos vivir aquí, pero no se logró porque me jalaba el trabajo para México. Totalmente. Entonces, ella me dice, es que no viviste en Ecuador. Le digo, sí viví porque yo, estábamos amueblando el departamento. Si yo no hubiera vivido aquí, no lo hubiera amueblado jamás. Pero disfruté mucho el salir a caminar, aunque todo el mundo me decía, no camines, te van a saltar. No vayas a la tienda. Pero yo trataba de hacer mi vida como normal. Entrar a un gimnasio, hacer ejercicio, etcétera, etcétera. Pero al final le dije, sabes que no es posible.
No, pues claro, en todo caso tú tienes muchísimas más presentaciones. Hay ahí que te puedes estar yendo todas las semanas porque también está hasta aquí. Claro, entonces ahorita vivimos ya dos años y medio que ella llegó allá a México desde que nos casamos. Ahorita tenemos a mi suegra viviendo con nosotros en México. La estoy tratando de que coma más chile todos los días. A ver si así se le pone el pelo verde. No, la adoro, adoro a mi suegra. Yo como ecuatoriano todos los días, todos los días mi suegra hace un platillo ecuatoriano. Entonces nos hace estar muy cerca de esta tierra. Y la verdad que yo disfruto mucho, me gusta mucho Ecuador, amo mucho Ecuador. Bueno, chéverísimo. Qué alegría. Obviamente desde aquí no se me ha gustado si no canta. Nada que no, que tengo presentación, que voy a llegar. No hay problema, al lado de ustedes, hoy día yo, primero fue el lunes, después martes. Aquí nos vamos a despedir con Gustavo Lara de verdad, que honor, que orgullo para mí, más que nadie sé que Iván no sabe nada pero tus viejos, si no fuera por él tú no estuvieras aquí que honor de verdad, para Círculo de Poder
Haber tenido el poder de la voz de Gustavo Lara aquí, el poder de la música, gracias nos vamos a despedir con esto, Gustavo, unas palabras primero que nada, agradecerles tienes que cantar la que a mí me gusta agradecerles la invitación gracias por prestarme tantito ahí el micrófono y sobre todo que tengan muchas bendiciones todos los días que les vaya bien siempre a la gente también que nos está viendo y pues seguiremos haciendo música, seguiremos cantando donde nos lleve el viento, canto en todos lados me presento en todos lados hasta en divorcios me han contratado para ir, entonces están todas mis plataformas mis redes sociales seguramente ahí nos vamos a encontrar y ahí las vamos a poner todas tus redes aquí en un gusto Gustavo muchas gracias hágale ahí, por volverte a amar tiene que cantar por volverte a amar daría media vida por volver a estar contigo noche y día por besarte y abrazarte sin control Te extraño tanto amor Si supieras cuánto te amo, correrías a mi lado, porque la melancolía se respira entre mis brazos y hace lenta la agonía de quererte y no tenerte junto a mí.
Te siento aquí Y es que tal vez estés cantando Tú también esta canción Como yo

