Este episodio del podcast Círculo de Poder —episodio #65— es una conversación con Dina Muñoz, atleta profesional de fisicoculturismo, nutricionista y fundadora de Dash One, su marca de ropa deportiva. Quedó varada en Estados Unidos cuando cerraron los aeropuertos en marzo de 2020, empezó a grabar rutinas con su celular y un trípode, y de ahí construyó un negocio que la sostuvo un año entero en Miami.
La charla es especialmente honesta sobre la parte que casi nadie cuenta: una producción entera que salió defectuosa, 200 pedidos devueltos y la decisión de no devolver el dinero.
1. Varada en Estados Unidos con un trípode
Viajó a hacer una certificación de functional training que duraba tres meses, con ahorros calculados justo para eso. El 11 de marzo declararon la pandemia y cerraron los aeropuertos.
¿Qué me hago ahora? Pedí una extensión de visa por pandemia, me quedé un año en Estados Unidos, hablé con la doña del departamento para decirle que no le podía pagar.
Sin nada que hacer, empezó a grabarse:
Literalmente con mi teléfono y un trípode empecé a subir rutinas a YouTube. Día uno, día dos, día de brazos, hagamos abdominales.
La materia prima ya estaba: era atleta profesional, había competido hasta 2019 y tenía varias certificaciones. Lo que aportó la pandemia fue tiempo y un algoritmo que desde Miami alcanzaba a toda Latinoamérica.
Su respuesta cuando le preguntan si lo hubiera logrado sin ese contexto es directa:
Sin la pandemia nunca lo hubiera podido lograr. A veces en esos momentos de paz y de tranquilidad es cuando más productivo te pone. Mi cabeza empieza a pensar: tengo que hacer plata.
2. El miedo latino que casi le cuesta el negocio
Una pareja estadounidense que ya tenía el know-how —unas veinte chicas haciendo programas de entrenamiento en línea— le escribió por correo y por mensaje directo. Varias veces. Ella no respondió.
Con mi mentalidad latina superdesconfiada: estos manes me quieren robar. Mira lo que es la cabeza latina.
Lo que finalmente destrabó la conversación:
Me dijo: solo queremos ayudar, no tienes que invertir nada, no tienes que poner un centavo. Cuando me dijo “no tienes que poner un centavo”, dije: de aquí soy.
El acuerdo tenía un límite que ella puso desde el principio:
Yo voy a hacer mi programa de entrenamiento, no voy a hacer lo que ustedes me den. Acabo de hacer una certificación, no voy a permitir que tú vengas a hacer el entrenamiento por mí.
El resultado del primer lanzamiento:
Nunca he hecho tanta plata en mi vida como en la pandemia. Sé que muchos negocios se vinieron abajo. A mí me fue excelente.
Los números que menciona: un programa de cuatro semanas a 19,99 dólares, con entre 2.000 y 3.000 personas en ese primer empuje. Suficiente para sostener un año de renta en Miami.
3. Los negocios son cíclicos
El punto que ordena toda su trayectoria:
Los seres humanos vamos cambiando, vamos evolucionando, y los negocios también son cíclicos.
La evolución concreta de su modelo:
- 2020 — programas de entrenamiento en casa, en PDF con links a videos, para gente encerrada.
- 2021 y 2022 — de vuelta en Ecuador, mantiene el negocio y empieza a trabajar con marcas.
- Migración a gimnasio — cuando la gente volvió a salir, cambió los programas de casa por programas de gimnasio y montó una app.
- Hoy — el entrenamiento en línea sigue de pie, pero ya no es su primera fuente de ingresos.
Un detalle operativo interesante: la app la desarrollaron con una empresa en India que trabaja con unas 200 clientes como ella, lo que abarata los costos. Sus socios manejan la relación con el desarrollo y el marketing; ella solo hace los programas y graba.
Uno no puede vivir de una sola cosa hoy en día.
4. En contra del local físico
Su posición más contracorriente en el contexto ecuatoriano:
Estoy negada a tener un punto físico, un local, un showroom. En Ecuador todavía los emprendedores quieren tener un lugar. Yo estoy en contra de eso.
La razón no es de costos sino de estilo de vida:
Empecé contratando una chica con otro celular y vendíamos por WhatsApp. Pero eso es esclavizante a morir. Detesto los negocios esclavizantes. Me gusta tener libertad absoluta.
A los seis meses montó la web, y ahí apareció la fricción cultural:
La gente quiere que tú le respondas en WhatsApp, que tú le asesores. En la web tienes todo. Pones tu ciudad, haces el envío, llenas tus datos y es recontra fácil.
La estructura que sostiene esa decisión: cuatro personas en total —una que responde mensajes, otra que hace los envíos—, con la bodega y la oficina en dos habitaciones de su propio departamento.
Mientras más pequeño, mucho mejor para mí. Siempre.
5. La producción que salió toda mala
Esta es la sección más valiosa del episodio, y la cuenta sin maquillaje.
Una producción entera de leggings salió con el corte del glúteo mal patronado. Demasiado pequeño. Se rompían.
Yo lloraba, lloraba, lloraba. La producción tú le metes alma, vida, corazón y billete. Le pones básicamente todos tus ahorros.
El problema se concentró en su público principal:
La mayor parte de mi público es Guayaquil, Durán, Manabí. Y las manabitas son cadera, glúteo enorme. Se rompían.
Fueron unos 200 pedidos ya pagados y enviados. Todos volvieron. La fábrica —que al inicio negaba el defecto— terminó asumiendo el costo y rehaciendo la producción completa, pero eso implicó 45 días de espera.
Su manejo de la crisis tuvo tres piezas:
- Contactó a cada clienta una por una, ofreciendo esperar 45 días o la devolución del dinero.
- Salió en Instagram a pedir perdón, con las lágrimas incluidas.
- Casi nadie pidió el reembolso.
Cuando eres una marca, cuando tienes un emprendimiento y cometes un error y aceptas tu error, la gente lo comprende. Porque a todo el mundo le pasa.
Sobre la política de devoluciones tiene una posición firme —cambio de producto sí, dinero de vuelta no—, que contrasta con el caso que menciona de otra emprendedora que recibió 800 pedidos en un Black Friday, no tuvo capacidad de producción y tuvo que devolver más de 8.000 dólares.
Ser tu propia publicidad
La ventaja estructural de su modelo la enumera sin rodeos:
No le pago a nadie para hacer publicidad. Yo soy mi propia publicidad. Y mis redes sociales son enormes, tengo muchísimo alcance.
Ni siquiera paga modelos. Pero eso trajo un problema nuevo que enfrentó este año:
Ah sí, pero a ella se le ve bien. ¿Cómo se le ve a alguien en talla L?
Es la misma tensión que atraviesan las marcas internacionales que pasaron del modelo estereotipado a la diversidad de cuerpos, solo que en su caso el rostro de la marca es una atleta profesional.
Su solución práctica: trabajar con influencers, y ahí tiene una observación que vale para cualquier marca pequeña:
Funciona mucho más con las microinfluencers que con las macro. Las macro las tienes que estar persiguiendo, lo reciben y lo publican quince días después. Las micro se nota que lo hacen con amor: te hacen unboxing, te suben historias, si lo vuelven a usar te lo vuelven a subir.
Y una advertencia autoimpuesta:
Cuando viene una marca a mí, yo no quiero que vengan a decir eso de mí. Tengo muy clara la película.
De comprar en la frontera a fabricar en Ecuador
La curva de aprendizaje con proveedores fue larga y ella la cuenta por etapas:
- Comprar en Colombia por bultos y retirar en Ipiales, en la frontera.
- Formalizar la importación — pagar aranceles, hacerlo legal a medida que el volumen crecía.
- Buscar fábrica en Ecuador — Quito, Ambato, otras ciudades, durante cuatro o cinco meses, con viajes que terminaron sin encontrar nada.
- Encontrar la fábrica actual, con máquinas italianas y una dueña con maestría en textil en Alemania.
Lo que la empujó a fabricar local no fue solo el precio, sino el tiempo:
Entre que me decidía con el proveedor, le pagaba y me mandaba, eran como veinte días o un mes.
El proceso actual: importan el hilo desde China —blanco o negro—, lo nacionalizan, lo tiñen, hacen dos o tres muestras hasta que ella esté conforme, y recién entonces va a producción. Con un riesgo que ya vivió:
A veces los chinos no llegan, se demoran. Una vez nos mandaron mal el hilo. Eso no se lo deseo a nadie.
El diferencial del producto está en el tejido seamless —hilos cosidos en máquinas tubulares, sin costura— y en detalles pensados para problemas concretos que ella nombra sin eufemismos: que no se marque, cortes que favorecen la silueta y un fajín que comprime la cintura.
El futuro: salir de Ecuador
Su lectura del techo local:
En Ecuador probablemente el 60 o 70% de la gente ya sabe que tengo una marca de ropa deportiva. Siempre se puede crecer un poquito, pero ahora el tema no es crecer en Ecuador, sino afuera.
El destino es Estados Unidos, y prefiere hacerlo sola mientras pueda:
Me gusta ir step by step. Si puedo hacerlo sola hasta donde pueda, lo voy a hacer sola. Cuando empiezas a tener números mucho más grandes, sé que voy a necesitar a alguien.
Sobre expandirse a ropa de hombre, la respuesta es un no rotundo con argumento de negocio:
El hombre no compra en redes sociales. Las mujeres somos compulsivas: vemos algo lindo y lo compramos. No son mi público objetivo.
Su consejo final para quien quiere emprender tiene dos partes:
- Vender algo que ya esté en tu día a día. “¿Cómo me pongo a vender yo tintes de cabello si yo no me pinto el pelo?”
- Meterle energía real al proyecto. “Si tú no estás trabajando en tu proyecto principal, ¿quién va a trabajar en él?”
La conversación con Dina Muñoz es de las más útiles del catálogo para quien vende online y todavía cree que necesita un local. Una atleta que quedó varada en Miami con un trípode y salió de ahí con un negocio que le pagó un año de renta; una marca de ropa deportiva sin showroom, con bodega en una habitación de su casa y cuatro personas en total; una producción entera devuelta que resolvió llamando a doscientas clientas una por una y pidiendo perdón en Instagram. Su tesis operativa es simple y va a contramano: mientras más chico el equipo, mejor; mientras más automatizada la web, más libertad. Y la lección que deja el episodio más allá de la ropa: cuando cometés un error y lo asumís de frente, la comunidad casi siempre espera. Lo que no perdona es que la dejes sin respuesta.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Dina Muñoz?
¿Cómo empezó Dina Muñoz a vender entrenamientos en línea?
¿Qué es Dash One?
¿Cómo manejó Dina Muñoz una producción defectuosa de Dash One?
Transcripción del episodio
Subtítulos automáticos de YouTube · 7278 palabras
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Cuando eres una marca, cuando tienes un una un emprendimiento y tú cometes un error y aceptas tu error, la gente lo comprende porque a todo el mundo le pasa. Exact. Hoy en Círculo de Poderes estamos con alguien que desde pandemia no se quedó con los brazos cruzados, sino que escaló un negocio de entrenamientos en línea que la llevó a vivir de sus cursos en Estados Unidos. O sea, los seres humanos vamos cambiando, vamos evolucionando y los negocios también son cíclicos. Ha evolucionado al crear su propia marca de ropa deportiva, Daswan, y automatizando todo a través de una web para no depender de un local físico. Damos la bienvenida a la atleta profesional, empresaria y influencer Dina Muñoz. Las los emprendedores o las marcas como que quieren tener un lugar. Yo estoy en contra de eso. Bienvenidos a Círculo de Poder Podcast.
Hoy día, Iván, tenemos una super invitada. La hemos invitado ya varias veces, pero ya el día de hoy ya se hizo posible que esté con nosotros y también es una despedida de este escenario también, Iván. Hoy día tenemos con nosotros a Dina Muñoz, que ha sido reconocida a nivel mundial. Ah, a nivel mundial, eh, con con todo su bagaje, ¿no? De conocimiento, experiencia y habilidades. Dina, cuéntanos un poco sobre el pasado y el presente de tu marca personal como Dina Muñoz. Hola, chicos. Muchísimas gracias por la invitación. Qué gusto estar acá. Eh, bueno, sí, efectivamente, Dina Muñoz ya es una marca, una marca. Y cuando empezaron a hablar, cuando empezaron como a hablarme acerca de que bueno, Dina Muñoz ya es tu marca personal, yo en serio, o sea, como uno construye una marca personal alrededor de un hombre, eso fue hace como un par de años atrás, como en la pandemia más o menos, como hace unos seis miércoles, 6 años atrás ya fue la pandemia y la verdad no sé cómo, o sea, cómo lo hice, simplemente como de un momento a otro ya Dina Muñoz era como una marca personal que donde las personas la relacionaban
Con fitness, con salud, con healthy, con comida saludable, con nutrición, con actividad física. Entonces, digamos que hay como algunas ramas con las que se identifica Muñoz hoy. Pero no has parado, o sea, has hecho el mismo contenido desde la pandemia para acá. He hecho el mismo, o sea, realmente en la pandemia yo arranqué haciendo programas de entrenamiento para personas que estaban todos estábamos encerrados, entonces yo arranqué haciendo programas de entrenamiento en línea. Ah, verdad. Y ese negocio todavía lo mantengo, pero claro, las cosas van mutando, o sea, los seres humanos vamos cambiando, vamos evolucionando y los negocios también son cíclicos. Entonces, en aquel entonces no tenía ropa deportiva, en aquel entonces no era nutricionista todavía. Entonces, el negocio de el entrenamiento en línea sigue de pie, pero ya no es mi primera fuente de ingreso. Pero cuéntanos ese pasado. Empecemos en el pasado, en el 2020 que recuerdo claramente que fue un boom el tema de los cursos online en línea, ¿verdad? Porque estábamos encerrados tr meses.
Entonces, ¿qué tan rentable fue para ti? ¿Cómo cómo escalaste? Porque te mantuviste muchos años después de cuéntanos un poco de esta experiencia. A ver, bueno, esa es buenísima. Mira, yo me fui a vivir, a mí me rompieron el corazón, me han roto el corazón muchas veces y me fui a vivir a Estados Unidos. Yo me fui a hacer un curso que duraba tres meses, era una certificación de functional training. Entonces, yo me fui con mis ahorros, yo dije, "Bueno, pago tr meses el arriendo, no sé qué, bla bla." Bueno, era hasta marzo, en abril yo me regresaba y el 11 de marzo declaran pandemia, cierran los aeropuertos, se cierra todo el mundo. Entonces, yo miércoles, ¿qué me hago ahora? Yo pedí una extensión de visa por pandemia, me quedé un año en Estados Unidos, hablé con la doña del departamento de decirle como, "Ey, mira, no te puedo pagar." O sea, y entonces ahí la man como que negociábamos, pagaba la mitad y yo no estaba, no estaba haciendo nada, me estaba rascando la panza igual que todo el mundo en sus casas sin producir y empecé a subir, me grababa casi literalmente con mi teléfono y un trip y empecé a subir
Rutinas a YouTube. Entonces empecé, no sé, día uno, día dos, día de brazos, día de no sé qué, quememos aquí, hagamos acá, hagamos abdominales. Y claro, yo ya había hecho la certificación, ya había pasado dos meses de la certificación y tenía otras certificaciones. Entonces, digamos que yo conocimiento tenía. Okay. Y me como Miami un algoritmo supergre para toda Latinoamérica, básicamente me empezaron a escribir unos gringos, una pareja de gringos que se llaman Tiana y uy, no recuerdo el nombre de él, perdóname, Mark. Y hey, chica, ¿cómo estás? Tenemos un negocio para ti. Me escribían correos electrónicos, me escribían por DM, me pusieron por probablemente unos cinco correos electrónicos y yo con mi mentalidad latina superdconfiada, estos manes me quieren hacer trata de blancas, me van a robar. O sea, yo, mira, mira lo que es la la cabeza latina.
El miedo, el miedo. Sí, 100%. Entonces, después ella me escribió un día a Instagram, me dijo, "Hey, chica, solo queremos ayudar. No sabes el potencial que tienes, permítenos ayudarte." No tienes que hacer básicamente nada y no tienes que invertir nada. No tienes que poner un centavo. Entonces, clin cuando le dijo, "No tienes que poner un centavo." Yo dije, "De aquí soy." Okay. O sea, entonces bueno, le respondí. Entonces, empezamos a tener contacto, hicimos una videollamada y efectivamente ellos ya tenían como el knohow, tenían como 20 chicas como que hacían programas de entrenamiento en línea y básicamente lo único que yo tenía que hacer era grabarme para poder subir los videos porque literalmente empecé haciendo un PDF. Este PDF lo hacíamos muy bien bonito, obviamente muy estructurado. Tú le dabas clic en el link y te aparecía un video de, "Hola, chicos, ¿cómo están? Hoy vamos a hacer básicamente lo mismo que hacía en YouTube pero pagado."
Pero tú ya tenías una comunidad armada, o sea, ya tenías seguidores Sí, o sea, yo ya tenía seguidores porque yo era atleta, yo soy atleta profesional de físiculturismo y a mí ya me seguían porque yo compartía tips eh de entrenamiento y de O sea, tú tú ya tuviste tu competencia fue antes de la pandemia. Mi competencia yo competí hasta el 2019. Okay. Ajá. Pero digamos que en el en la pandemia, claro, imagínate, subía muchas rutinas, la gente esperaba literalmente la rutina que estuviera su vida. Entonces ahí gané una comunidad muy fuerte en línea. ¿Cuántos seguidores? Muy fuerte. Uy, en YouTubeas mi canal está activo todavía debo tener, ¿no? 22,000, 25,000, 30,000. Pero en esa época empezaste YouTube, pero tú pero sí tenías una comunidad en Instagram. In Sí, ten una comunidad en Instagram, claro. Yo yo sé con Instagram desde el 2012, más o menos. ¿Y no te acuerdas cuántos seguidores tenías en esa época? No me acuerdo. Mentiría y dejé de mentir mucho tiempo, chicos.
Dina, ¿y crees que la adversidad de todo que pasó en ese momento en el año 2020, que fue el tema de la pandemia, te ayudó a a tener ese empujón o crees que sin eso lo hubieras podido lograr? No, nunca. Sin la pandemia nunca lo hubiera podido lograr, porque chicos, el estar, o sea, no sé si a ustedes les pasa, pero a mí sí me pasa el estar con la cabeza, no sé, a veces como en esos momentos de paz y de tranquilidad es cuando más productivo te pone. Es como que mi cabeza empieza a pensar, tengo que hacer plata, o sea, de alguna algo tengo que hacer. Bueno, llegaron estos gringos a mí y yo les dije como, "Bueno, pero lo único que quiero es que yo voy a hacer mi programa de entrenamiento, o sea, no voy a hacer lo que ustedes me den, lo quiero hacer yo porque vamos, o sea, soy acabo de hacer una certificación, tengo muchas eh certificaciones acerca con musculación, no voy a permitir que tú vengas a hacer el entrenamiento por mí, o sea, que me deje la programación." Entonces, ya lo grabé, chicos, un boom. O sea, el primer programa de entrenamiento fue un boom, la rompí. Nunca he hecho tanta plata en
Mi vida como en la pandemia. Yo sé que muchos negocios se vinieron abajo, que mucha gente le fue muy mal. A mí me fue excelente. Antes de seguir debes saber que Círculo de Poder existe gracias a Cirgo, la empresa de desarrollo tecnológico que construye la infraestructura digital de los líderes. Pero, ¿y qué empresas ha creado a Cirgo como tal? Pues desde startups hasta grandes corporaciones, desde aplicativos móviles hasta automatizaciones diseñadas con el único objetivo que la tecnología se convierta en tu mayor activo. Y por todo lo anterior es que Círculo de Poder existe gracias a Ciru. Y vaya sorpresa, nosotros somos.
¿Cuánto costaba tu tu curso y cuánto duraba? Duraba 6 semanas. No, al principio duraba 4 semanas, duró un mes y costaba, creo que costaba 19,99. ¿Y cuántos clientes te compraron en en ese primer empuje? No sé, debieron haber 2,000, 3,000 personas, una cosa así, fue mucho. O sea, chicos, yo viví un año entero en Estados Unidos a punta de programas de entrenamiento. O sea, calculen, era en Estados Unidos muy caras. Yo un huequito en ese departamento costaba como $,000, era carisisísimo, o sea, pero me pude mantener todo ese año gracias a los programas de entrenamiento. Y ahí, ¿qué pasó después? Y de ahí después, bueno, se me caducó obviamente el permiso de la extensión de visa de trabajo y regresé a Ecuador. Y aquí ya, pues como todo ese año había hecho programas de entrenamiento en línea, empecé a trabajar con muchas marcas. Empecé a trabajar con muchas marcas y mantuve el programa de entrenamiento 2021, 2022 y poco a poco somos seres humanos de de comunidad, de sociedad, o sea, definitivamente necesitamos como esta parte social poco a poco las personas ya se fueron yendo al gimnasio, entonces
Fueron migrando, ¿no? Hoy en día es muy la las personas que o la comunidad que se queda entrando en casa es muy poquita, muy pequeña, pero existe, existe, todavía existe. Y ya la gente empezó a migrar a los gimnasios. Entonces yo empecé a cambiar, obviamente ya no tenía programas de entrenamiento para casa, tenía programas de entrenamiento para gimnasio y me monté una app de entrenamiento. Entonces evolucionamos también con eso. ¿La hiciste dónde? Esa la hice con los mismos socios, los gringos, con los que me contactaron. Siempre tengo sociedad con ellos hasta hasta hoy, pero eh nosotros la hacemos con una empresa en la India porque los costos son mucho más económicos, son mucho más baratos. La India y ellos, esta empresa con la que nosotros estamos tienen 200 como yo, entonces abaratan mucho los costos. Y esos ese costo de la aplicación fue compartido, dividido, cuánto costó la aplicación ese costo de la aplicación, bueno, la aplicación obviamente por 3 meses pagas un monto, por 6 meses pagas otro monto, por un año pagas otro monto, pero ahí arreglamos mejor porque antes era 50 con mis socios y ahora era 60 40, una cosa
Así. Sí, 60 40. Ellos se encargan de qué, tus socios de la dirección. Ellos se encargan de el no de obviamente el ellos tienen comunicación con las personas que que hacen el app de entrenamiento, con la gente de la India, ellos se encargan como de buscar todo. O sea, yo lo único que tengo que hacer es los programas de entrenamiento, grabar y el marketing.
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Ellos, ellos eh ellos manejan muy bien el marketing y encuentran los puntos de dolor de la comunidad. Entonces, ellos tienen muy clara esa parte de O sea, mensualmente te reunes con ellos siempre. Ahora no, ahora menos porque ya no le doy tanto empuje al app de entrenamiento. Recuerda que ahora mi negocio principal es Dashgan, que es mi ropa deportiva, que es solo mía. Hablemos del presente entonces. Bueno, ya ahora sí hablemos del presente. Tuvimos ese bagaje que te fue muy bien durante muchos años, ¿verdad? Aparte que también hiciste televisión, ¿verdad? Estuviste en la televisión en Ecuadito, pero seguías igual también eh vendiendo tus tus cursos. Claro, es que uno no puede vivir de una sola cosa hoy en día, imagínate. Bueno, diversificación de de ingresos. Ajá. Y ahora, ¿qué es? ¿Cómo nace Dash? ¿Y por qué se llama Dash primero? Okay, se llama Dash One para empezar. Okay, se llama, ¿no? Dash one, si tú lo traduces, tienes como borrador, como tablero, no tiene ningún significado especial, solo que mi logo era DM1.
Okay. Entonces yo no quería hacer un nuevo logo, quería mantener el mismo logo y le pedí literalmente a Chat GPT, dame nombres, dame, o sea, yo me di cuenta que las grandes marcas Lulu Lemon Honor Active, todas las grandes marcas tenían dos eh pequeños. Exacto. Eran entonces dash one, listo, no hay más, no le demos más vuelta, vamos con dash one. Ah, no tiene nada especial. O sea, como que hice ese análisis de mercado de los nombres del de las grandes marcas y ya. ¿Y cuáles son una de las dificultades que has tenido? Me comentabas el hecho de cómo construir una marca, ¿no? Ajá. ¿Cuál ha sido esas dificultades que has tenido que sobresalir y cuáles son los beneficios que has visto a través de ella? Que ahora ya la tienes. Okay. Mira, por ejemplo, como Carola, eh antes yo vendía un servicio intangible, yo vendía un PDF y vendía, ahora yo tengo un eh producto tangible y yo estoy negada a tener un punto físico, un local físico, un showroom, una de estas cosas y en Ecuador la cabeza todavía no ha cambiado tanto. Entonces, en Ecuador todavía las las emprendedores o las marcas como que quieren tener un lugar.
Yo estoy en contra de eso. O sea, yo al principio empecé con mi negocio, contraté una chica y tenía otro teléfono celular y vendíamos por WhatsApp. Pero eso es esclavizante a morir. O sea, yo detesto los negocios que son esclavizantes. A mí me gusta tener libertad en mi vida absoluta. O sea, calcula desde la pandemia para acá yo solo tengo negocios en línea. Entonces, yo estoy negada negada a hacer un trabajo de 8 horas a cumplir un horar. No va conmigo eso. Entonces, bueno, empecé con Dash One en el 2023, en noviembre, diciembre, probablemente. Y ah, porque obviamente ya pues yo estaba buscando como algo que yo pudiera eh vender sin esfuerzo y eso es la ropa deportiva, o sea, no hay no hay que darle mucha vuelta a la cosa. Es como a los 6 meses me p me monté la web, contraté a alguien obviamente para que me haga la web, la pusimos y las personas en Ecuador no están acostumbradas a a, o sea, ahora cada vez más, cada vez digamos quedamos como más pasitos y más pasitos y más pasitos en eso.
Me ha costado muchísimo, muchísimo, porque la gente quiere que tú le respondas en WhatsApp y que quiere que tú le que tú le asesores y que tú no sé qué. Entonces yo en la web tienes todo. Entonces yo hago campaña todo el tiempo con en la web directo en la web en la web tú escoges, pones pones tu ciudad, haces el envío, llenas tus datos y es recontra que fácil, ¿no? Es, o sea, esa es la cabeza que hay que tener en general en absolutamente todo. Entonces, digamos que esa ha sido como mi mayor dificultad con la marca de ropa deportiva con el tema el tema de lo que escucho es que tú ya al tener un programa de entrenamiento, un servicio, un intangible en PDF durante tantos años en el que fue fácil para ti vender un servicio online, tú ya tienes una cultura digital. Sí, obvio. O sea, tú ya vives digitalmente, tu forma de vida es digital.
En cambio, acá en Latinoamérica, ¿verdad? En Ecuador específicamente hay ese ese choque cultural que todavía gracias a la pandemia empezamos a caminar un poco más rápido. Sí. Pero lo que como dice Iván, ¿cuál eh dentro de las dificultades que has tenido hasta el día de hoy, ¿qué es más rentable? O ¿qué fue más rentable? O tú estás buscando todavía o ya pasaste ese punto de equilibrio versus lo que se vendía antes que no te costaba nada. ¿En qué me refiero a logística, me refiero a a prendas? Es tiempo nada más. Digamos que Pero ahora, ¿cuánto está facturando diariamente? ¿Cuántas prendas se venden diariamente? ¿Es rentable actualmente? ¿Se compara el modelo anterior? ¿No se compara? ¿Cuáles son los pros y los contras de vender un servicio a vender hoy un producto?
Bueno, es rentable, obviamente. Claro que es s la ropa deportiva es super rentable. Primero porque, claro, yo no le pago a nadie para hacer publicidad, entonces yo soy mi propia publicidad. Beneficio uno. Claro. Beneficio número uno, yo no le pago a nadie. Beneficio número dos, mis redes sociales son enormes. Yo tengo muchísimo alcance, mucho, pero mucho alcance. Entonces, digamos que ya pues no le pago a nadie ni para modelar la ropa, ni publicitariamente le pago a nadie. Sin embargo, obviamente ya me ya llegué el punto en el que ya todo el mundo sabe quién soy yo. Ya todo el mundo sabe que yo tengo ropa de ya se ve todo. Ah, sí, la china tiene grupazo. Ah, sí, pero a ella se le ve bien. Pero, ¿cómo se le ve a alguien en talla L? Pero, ¿cómo se le ve a alguien? Entonces, ya estoy teniendo este año me he enfrentado como a eso. Claro, China, pero es que a ti todo se te ve bien, pero ¿cómo se le ve a alguien? Entonces, mira como tienes los problemas de las marcas grandes como Calvin Glain, como Cromby que que por supuesto, por supuesto, porque a nivel recuerda que el americano ya ahorita es tiene sobrepeso por todos
Lados, entonces ponerte modelos fitness todo el tiempo ya no. Ahora te pones un hombre común, una mujer común, una hombre gordita, negra, china, de todo, ¿verdad? ¿Me entiendes? Antes era muy gringo. Sí. Ya. Todas las marcas eran muy gringas. Hoy están enfocándose hacia la diversidad. O muy estereotipadas. Exacto. Ahora, ahora te enfocas en eso. Ahora te toca a ti resolver ese mismo problema porque tú eres tu marca, pero tú eres fitness. O sea, tú estás eh tú tienes un modelo de vida eh saludable, tu cuerpo y todo. Entonces, ¿qué te está pasando ahorita? O sea, ¿cómo estás lidiando con con las negociaciones con personas, con chicas? Te cuento, te cuento. Ajá. Ah, bueno, entonces, bueno, eso eso es lo que me ocurre ahora. E obviamente le escribo a las influencers y les digo, "Ey, ¿cómo estás? Mira, soy Dina, tengo una marca de ropa deportivo." Hola, ¿cómo [grito] estás? Claro, tu marca no me he encontrado con alguien todavía que me diga que no. Entonces, digamos que hay como buena, eh, no sé, pues yo me llevo bien con todo el mundo, o sea, como que listo, ¿qué talla eres? ¿Qué quieres?
Claro, te envío lo que tú quieras. Entonces esa funciona, pero debo admitirte que funciona más con las microinfluencers que con las macroinfluencers. Entonces, claro, yo soy macro y yo tengo mi propia marca de ropa deportiva y yo le doy todos los días, o sea, no hay un día que yo no publique de mi ropa deportiva. Soy la dueña, pues de eso vivo, obviamente. Pero en cambio las macros, uf, las macro es una cosa, o sea, tienes que estar atrás, ¿verdad? Primero tienes que estar atrás, lo reciben unit lo publican 15 días después. Después es como que no sé, pues las micros te hacen un te hacen se nota que lo hacen con amor, con detalle, te suben aquí, te suben acá, si lo vuelven a usar, te lo vuelven a subir y tú le puedes pedir, claro, si eres delicada, le puedes decir, "Ey, ponme este link en las historias." Tú le pides historias y la má te hacen real, te hacen unboxing. O sea, tú es, yo admito que es mucho mejor trabajar con las micro que con las macro, porque las macros son cositas serias. Entonces cuando, claro, ahora cuando viene una marca a mí, yo yo no quiero ser eso, o sea, yo no quiero que
Vengan a decir eso de mí. Yo tengo muy clara, tengo muy clara la película. Bueno, Dina, ¿y qué tú? Mira, yo veo que tú estás bien diferenciada de las, estamos hablando de las influencias macro, no todas llegan a alcanzar este tipo de mentalidad. Incluso he visto bastantes influencers macro que que no apuestan por un negocio. ¿Creen que esto de las redes sociales va a ser para siempre? Puede ser para algunos, pero quizás no para todos, siendo realista. ¿Por qué tú crees que muchos de ellos no siguen estas tendencias de aprovechar su su imagen, aprovechar su marca, aprovechar su renombre para poder lanzarse un negocio? Uy, no sé, no sé, no, no creo que no les ha hecho algo, no le has hecho click todavía porque imagínate, es es muy fácil cuando tienes cuando eres macro es brother, tienes, no sé, todo alcance, seguidores.
Si te enfocas en un nicho específico y creas confianza con ese público, vas a llegar y van a comprar absolutamente cualquier cosa que tú les vendas. Pero claro, hay que informarse, hay que educarse, hay que hacerlo bien. Pero yo pienso que si no lo han hecho es porque algo no les has hecho click todavía definitivamente. O la edad también influye un montón. Yo tengo 35 años ahora. No sé, cuando yo tenía 26 años, yo recuerdo que yo tenía un novio que me decía, "Ponte una, ponte una eh tienda, ponte una marca rop partida, ponte una marca repar partida." Y yo ni le paraba goles, ni le Pero pero mira, claro, llego a Ecuador, se se acaba mi permiso de trabajo en Estados Unidos en el 2023, hace 3 años atrás. Yo digo, "No, no, de aquí soy yo." O sea, sin que nadie me lo diga. Esto es la marca la ropa, la marca de ropa deportiva. Es es son los años también. Es la edad. Influye un montón también.
Eso te iba a decir. Mira, influye mucho. Es es una experiencia. Eh, cada 10 años entramos en una etapa. O sea, nosotros el ser humano vive por etapas de los 20 a los 30, a los 30, 40. Son etapas nuevas. ¿Qué te lleva a ti hoy por hoy eh dentro de tu negocio? Estoy seguro que tienes competencia. Hay chicas que venden lo mismo que tú vendes, pero tal vez sin la marca, o venden o revenden otras marcas internacionales. ¿Cómo te está yendo a ti en la penetración de mercado con la marca Dash One versus otras marcas que son tus competencias? ¿Tienes competencia o no tienes competencia? Sí, obvio que tengo competencia, claro. Y de hecho las veo y las sigo porque necesitas ver qué está haciendo tu competencia. ¿Quiénes son tu competencia? O o mejor no las nombres, pero son ecuatori son marcas ecuatorianas la competencia. Sí, son marcas ecuatorianas. Hay marcas ecuatorianas muy buenas, la verdad. Eh, a veces decimos que Ecuador no tiene como buenas marcas ecuatorianas, pero yo considero que sí, sí tienen, sí, sí tenemos, perdón, sí tenemos marcas
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Ecuatorianas buenas de ropa deportiva. Obvio la mía es la mejor, pero tenemos competencia. Sí, sí, humildemente la mejor. Con humildad, con humildad. Bueno, cuéntanos qué qué productos tienes hacia qué nicho, ¿verdad? ¿Cuánto cuestan estos productos de Dash One? ¿Cuál es la garantía? ¿Qué incluye el servicio? Cuéntanos un poco de todo eso. Okay. Bueno, mi marca de ropa deportiva es el tejido Samless. No sé si ustedes identifican, no saben qué es esto, chicos. No, bueno, me lo imaginé, así que tranquilos. Esto es son se cosen, no no es una tela, son hilos que se cosen en máquinas tubulares y no tienen costura, o sea, son sin costura. ¿Okay? Entonces, por ejemplo, la ropa deportiva de mujer lo que siempre ocurre es que se marca en la zona B. Entonces, cuando hacemos ejercicio se ve terrible eso y nos hace sentir super inseguras a las mujeres. Entonces, mi marca de ropa deportiva no se marca en la zona B, o sea, no tenemos eso. El glúteo es algo super importante para nosotras las mujeres. Entonces, nosotras a nosotros nos gusta que sea un glúteo bonito arriba, pomposo. Entonces, mi marca de
Ropa deportiva tiene algunos cortes que hacen o que ayudan a que el glúteo se vea de esa forma. Por ejemplo, un corte en B en la parte de atrás hace que el glúteo se vea más bonito. Entonces, tengo corte en B, tengo pushup. El pushup es como, no sé, son como Sí, Cacho, es como es como el estilo el estilo que usa bastante los jeines de de los pantalones de estudio F, algo así. Ese ese es el el el lo icónico de estudio F. Corcto, correcto, correcto. Entonces, ya eso, por ejemplo, mi ropa deportiva tiene un fajín que te aprieta la cintura, o sea, que el fajín comprime muchísimo. Entonces, eso nos gusta un montón a las mujeres, que te comprima mucho en la cintura, ¿ya? Entonces, digamos que tiene estas cosas diferenciadoras que probablemente otras marcas no lo tengan. Entonces, yo me jacto obviamente de de tenerlo. Soy la única que lo tiene aquí. O sea, y literalmente es la única, obviamente, ¿no? Pues las grandes marcas en Estados Unidos, en Colombia, en Brasil nos llevan años luz de en tela, en en esta en estas eh características que te acabo de decir, ¿no? Pero tal vez si tienen mejor eh tejido, tienen mucho
Mejor tejido. Y te pregunto algo, eh esto que me estás hablando de todo esto de tecnología avanzada, un poco en el tema de la parte textil, ¿tiene mano de obra ecuatoriana o no? Sí, tiene mano. Yo nosotros importamos el hilo, pero nosotros fabricamos en Ecuador. Es mucho más barato fabricar en Ecuador. Al principio trabajaba con Colombia, pero uf, es es una no no es es terrible, es un dolor de cabeza y dije, "No, o sea, has pasado has pasado la curva de aprendizaje entre proveedores. Cuéntanos eso, cómo empezó hasta ahora." O sea, esa curva de aprendizaje quiero escucharla. Yo yo vendí hace años atrás en ropa deportiva, Insanity Fitness, algo así se llamaba, hace añísimo, pero sí, sí entiendo un poco, ¿no? Pero tú ya lo hiciste hasta perfeccionarlo. Lo has perfeccionado. Cuéntanos desde el fracaso, desde el inicio, el tumbo en tumbo, pérdida, hasta que hoy tú digas, "Sí, es rentable." Okay. Mira, al principio yo empecé trayendo ropa de Colombia y la traía por bultos en la frontera de Qué horrible que haya dicho eso.
Y después dije, "Bueno, vamos a hacerlo como que ya pues como el negocio va creciendo, tú intentas cada vez mejorarlo, dices, bueno, no me puedo arriesgar tanto, ya estoy comprando más o después ya lo hice legal, ya pagaba, ya pagaba merencel, todas las cosas." Bueno, después, ya la ropa de Colombia era buena, era bonita, pero sentía que lo podía hacer mejor. Entonces yo empecé a buscar proveedores y yo dije, es que es que tengo que encontrar a alguien que haga este tipo de ropa en Ecuador para evitar Además el tiempo era mucho entre que yo me decidía con el proveedor, le pagaba, me mandaba, no sé, eran como 20 días o un mes probablemente y retiraba en IPALES tulga en Ipiales. Ajá. Entonces, después encontré una eh fábrica textil que es enorme y que tiene máquinas italianas y de hecho la dueña acaba de hacer una maestría en Alemania en textil. O sea, la dueña es una crack, una super crack. Entonces, bueno, primero busqué, no, busqué Quito, Ambato, Tabal, o sea, yo me me pasé semanas, meses buscando, buscando, buscando. Una vez me fui a Quito y después me fui como una hora a buscar esa fábrica. No la encontré, me regresé.
Bueno, me tomó algunos meses, por lo menos unos cuatro o c meses, encontrar este proveedor que tengo ahora. Y bueno, me senté a negociar con ella, conocí la fábrica, conocí el tejido y ya pues con ella dije, bueno, a ver, Dina, nosotros hacemos esto, compramos el hilo a China, después lo traemos aquí, hacemos la producción, tú vienes, nos envías el modelo y ya básicamente eso. Pero claro, en la comprada del hilo china a veces los chinos estos condenados no llegan, se demoran. Una vez nos mandaron mal el hilo. ¡Uf! No, eso es uy. Eso no se lo deseo a nadie en la vida. Entonces, claro, ya, pero normal, compras el hilo, lo desadonizas, lo pones en la en la bodega. Una vez que lo pones en la bodega, listo. Ah, porque el hilo viene blanco o viene negro. Después le ponemos color. Ahí ya nos ponemos de acuerdo con, a ver, quiero este modelo, una muestra, dos muestras, tres muestras, hasta que yo esté contenta con la muestra. Listo, vamos a producción. ¿Listo? Okay, ¿qué colores queremos ahora? Entonces, definimos los colores y ya. O sea, digamos que ahora ya lo tengo como más automatizado, pero
Al principio se fue muy duro, muy duro. Y tuvimos producción, uf, tuve una producción entera, o sea, la producción tú le metes alma, vida, corazón y billete, o sea, le pones básicamente todos tus ahorros para para darle vuelta, tiene que salir para darle vuelta. Una vez una producción en diciembre no me salió, o sea, yo lloraba, lloraba, lloraba, lloraba, lloraba, lloraba y a veces Pero no hubo una sobreventa. ¿Cómo una sobreventa? No hubo una sobreventa de que la gente te pidió o transfirió. O transfirió, transfirió y no tenías de producto. Eso quería saber. Cuéntanos un poquito eso. ¿Qué pasó? Claro, tú un problemón, eh, no sé, toda la producción salió mala. Las los leggings habían en el corte del glúteo estaba mal y se rompían, se rompían, se rompían porque el corte del glúteo era muy chiquitito y yo, "Ah, o sea, claro, eso no era error mío, eso era error de la fábrica, porque ellos cuando porque ya no diseñas, ya no patronas como antes, pues no con una regla ni una cosa, o sea, patronas literalmente en una computadora, ahí hacemos el diseño, pero no sé por qué el diseño del glúteo
Les había quedado muy chiquitito. Pues entonces el mayor la mayor parte de mi público es Guayaquil, Durán, Manta, Manabí. Manabí me compré hartísimo y las manas son cadera, glúteo enorme, se rompían, se rompían. Entonces, bueno, yo le conversé con ella, al principio como, "No, Dina, no pasa esto, acá no nos pasa eso." Claro, o sea, ustedes están en la sierra y ahí todas son chatas, no les va a pasar nunca. O sea, a literal, se lo juro, eso le dije yo. Entonces, bueno, al final ella me dijo, "Okay, Dina, está bien, entiendo que has tenido toda la devolución, nosotros vamos a asumir esto." Y ella me cambió toda la producción, pero claro, fue el tiempo de espera y claro, a las personas yo les decía, "Mira, te voy a dar el leggings, tengo 40, le voy a enviar en 45 días o te devuelvo el dinero." Entonces y ahí o eso lo hice yo, ese trabajo lo hice yo una por una.
¿Cuántas personas eran? ¿Cuántos pedidos fueron? No sé, pero unos 200, 230 pedidos. Ya te habían transferido, pues te habían pagado. Claro, ya me habían pagado. Pero no te devolvieron. No, tú no mandaste o te regresaron el producto. No, claro, yo lo mandé, pero me regresaron las 200 pedidos, 200 regresos tuve. O sea, a todas se les rompió el a todas. A todas. Fuerte. Fue muy duro. Amigos, si yo ya sobreviví a eso, créanme que ya yo tengo una clienta, yo tenía una clienta que que para un un viernes negro, un Black Friday, el año pasado le habían hecho 800 pedidos. 800 pedidos. Guow. Guow, ¿dónde está? Tenía 800 pedidos. Le pagaron los 800 pedidos, pero no tenía la capacidad de producción.
Mm. Entonces ella tuvo que devolver el dinero. Eran eran más de 8000 para un viernes negro. Y yo no devuelvo la plata. U, mujer, yo también. Yo yo no existe, o sea, yo no tengo un centavo. Pero ese ese eso ese fue el problema de esta cliente, te ha estrategia para no ser. Oye, ese fue el problema de esta cliente, que ella está acostumbrada a a devolver a sus clientes. Yo, escúchame, yo no existe. Yo no, chicas, lo siento, ustedes me conocen, yo no existe una, o sea, tiene que morirse un judío para que yo te vuelva el dinero. Eso no existe. Te lo cambio, te envío uno, nu, o sea, cultura es tu cultura, es la cultura de servicio de cliente, pero para que salgas 100% satisfecha. Pero a esta clienta no le importaba, no le importaba mantener a su a su comunidad y era una locura devolver a ocho lucas. Está loca.
Mándamelo, por favor, para un par de clases. Luego luego le creamos le creé con mi agencia le creé una página web con todo el carrito de compras y todo lo demás para justamente mejorar la gestión porque la gente pagaba sin que puedas ver si hay el producto de producto. También fue un error. En cambio, tu problema fue otro. Tu problema fue que el producto fue enviado, entregado, pero luego fue devuelto, obvio, porque estaba mal hecho. Problemón, ¿no? Pero bueno, mira, ahí hay una gran experiencia, ¿no? Yo hasta lloré, o sea, yo salí en Instagram, a mí se me salían las lágrimas pidiendo perdón, obvio. Y muchas, ¿sabes que yo, o sea, devoluciones debe haber tenido de dinero muy poquitas, todo el mundo, no, China, tranquila, te esperamos. Buf. O sea, es que no hay. Cuando tú cometes un error, cuando eres una marca y cuando tienes un emprendimiento y tú cometes un error y aceptas tu error, la gente lo comprende porque a todo el mundo le pasa.
Estás asumiendo, estás asumiendo un riesgo y sobre todo estás dando la cara y al final hay una buena gestión de crisis, de manejo de crisis. Sí, tú sí lo lo hiciste bien. Sí, sí. Además, yo admito que mi community, uf, estamos somos unas cracks ya en manejo de crisis, o sea, no hay nada nada que nos tumbe en estos momentos en la vida. O sea, nos han pasado hartísimas cosas, hartísimas cosas. Así que nada. Y y ¿cuánto estás facturando hoy con Dashwan? ¿Cuánto estás facturando mensualmente? Eh, ¿cuántos pedidos tienes diariamente, semanalmente? Eh, bueno, amigo, como está la cosa en Ecuador, no podemos hablar acerca de eso, pero eh tenemos bastantes pedidos, la verdad. Es mi primera fuente de ingresos, nos va muy bien, digamos que cada vez mejor, entonces estamos muy contentos con Dashwan. Y ahora entremos hacia el futuro. Eh, ¿cuál es el futuro de la marca Dash? ¿Se va a a expandir en el tema hacia el
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Hombre o solamente con más productos de mujer? ¿Qué qué es el futuro ahora después de toda esta experiencia que ha sido un crecimiento? Bueno, los hombres no son un buen público, no son mi público y nunca les voy a vender nada porque no compran nada a través de las redes sociales. Si es que dan un like por ahí se les sale o nunca el hombre no compra, no compra en las redes sociales, no son un público objetivo. Jamás les voy a vender nada a ellos. No voy a hacer nunca nada para hombres. Las mujeres somos compulsivas, vemos algo lindo y tac, lo compramos. Las mujeres compramos en el celular. El hombre jamás compra en el celular. Muy poquitas cosas puntuales compra el hombre en el celular. O sea, nunca, chicos. Lo siento, los quiero, pero jamás. ¿Tienes algún tema de has logrado eh realizar o tal vez en un futuro eh tema de suscripción o hacer algo de marketing en afiliados?
Eh, en algún momento alguien me lo ofreció, pero la verdad no le no le he puesto cabeza a eso. No, no le he puesto esa cabeza. O sea, con Dashwan lo ideal, obviamente ya pues en Ecuador digamos que ya mucha gente probablemente no sé pues el 50 o el 60 o el 70% de los ecuatorianos ya sepan que yo tengo una marca de ropa deportiva. Obviamente siempre se puede crecer un poquito, un poquito llegar a otras personas, pero sí, claro, quiero ir a Estados Unidos, entonces ahora que tengo un poquito más de tiempo libre, eh, digamos que esa es como la meta. Vamos a ir a, o sea, ahora el el tema no es crecer en Ecuador, sino afuera. Sí, claro. Quiero crecer afuera. Interesante. Ya estás entrando a competir con gigantes. Ojalá, ojalá. Diosito, por favor, ayúdanos. ¿Sientes que este crecimiento eh, o sea, todo a veces si nos ponemos en mente lo podemos lograr solo, pero eh siempre sí dice puedes acortar el tiempo en que lo puedes lograr solo. ¿Has pensado hacer una asociación con inversionistas o has tenido acercamiento de inversionistas que quieren inyectar capital a tu negocio? Eh, he tenido, he tenido, pero
Pero no en personistas grandes, amigas mías que se quieren asociar conmigo y yo, amiga, o sea, para para que me dejo tú un dolor de cabeza, lo tengo solo yo, no todavía, no de alguien grande, pero e digamos que a mí me gusta como ir step by step, ¿no? O sea, si voy a Estados Unidos y puedo hacerlo sola, hasta que pueda hacerlo lo voy a hacer sola y si no, obviamente sé que voy a necesitar a alguien cuando ya eres que empiezas a crecer y a tener números mucho más grandes, pues yo yo estoy clara con aquello. Y yo creo que estoy negada. Yo creo que también eh tú empezaste haciendo algo, uno se re uno se ríe de sus propios de sus propios desaciertos, ¿no? Uno se ríe. Bueno, eso es chévere cuando uno ya asume el pasado con con con amor, ya no con dolor. Y tú empezaste esta entrevista, la pueden revisar desde el inicio, que tú hacías [resoplido] una broma de como que me han me han me han roto el corazón varias veces.
¿No consideras que incluso esas etapas que han pasado en tu vida han sido propulsores para reactivar aún más la marga Dashwan o Adina Muñoz? 100 100% 100%. De hecho, hace poco me volvieron a romper el corazón. Es que yo soy necia, amigos. Yo soy necia publiqué que me habían roto el corazón, que había terminado, que no sé qué. Y como ya te dije que somos expertos en manejo de crisis, publicamos. Mi community manager publicó nueva colección para corazones rotos. Viste, lo vine, lo vi venir. Obvio, obvio. Lo vi venir. Leggings para corazones rotos. O sea, no, no somos unas cracks expertas. Por ejemplo, esta chica Gina López que te acuerdas que la ella dijo que que se le habían llevado los armadores. Nosotros subimos como un posteo. Gina, sabemos que te llevamos los que te llevaron los armadores y hasta la ropa deportiva. Así que te estamos buscando, queremos enviarte un set de ropa deportiva. O sea, nosotros ya esa parte ahí la tenemos como bien un apalancamiento.
Ajá. Si la tenemos clara, o sea, de cualquier cosa nosotros team vamos, vamos. Mm. Entonces, a nivel de de equipo en comunicación, tienes una community manager y y en el equipo de de tu empresa, de tu negocio, tienes más colaboradores. ¿Cuántas cuántas personas trabajan contigo? No, somos muy poquitas, somos cuatro personas todavía. Somos cuatro personas que es que como el negocio es en línea, chicos, yo estoy negada a contratar más gente, estoy negada, o sea, no, mientras más pequeño es mucho mejor para mí siempre, 100%. Tengo la chica que responde los mensajes y la chica que hace los envíos. Punto. Punto. Tengo más. También estás ahorrando los costos operativos, los costos de de alquiler, que es el más el más el más doloroso. De hecho, mi casa, yo en mi casa, mi departamento tiene tres habitaciones y una habitación es la bodega de Dashwan, otra habitación es la oficinita que tengo y vivo yo eso me dice yo duermocima la ropa no tampoco, tampoco tampoco tampoco tampoco.
Qué bacán, ¿no? Hemos aprendido bastante y y bueno, cuéntanos cómo la gente puede comprar. Tienes ahí, esta es tu cámara para darle justamente un mensaje a las chicas que quieran emprender o quieren seguir tus pasos. ¿Qué les puedes decir a ellas? Eh, bueno, chicas, primero siempre piensen en un producto o servicio que ustedes puedan vender o que puedan publicitar fácil, de manera fácil, que sea como de su día a día, porque si no es, imagínate, no sé cómo yo me pongo a vender celulares. Bueno, tal vez vender celulares sería muy fácil, pero ¿cómo me pongo a vender yo tintes de cabello si yo no me pinto el pelo? O sea, tiene que ser un producto, un servicio que sea muy fácil de incluir en su en su vida o en su día a día. Y dos, métan mucho ñeque, porque la energía es algo que que la vida te lo devuelve y que lo siente. O sea, si tú no estás trabajando en tu proyecto principal, pues quién va a trabajar en él. Obviamente la no hay no hay retribución ni la vida ni no hay energía en movimiento con eso. Entonces, si te vas a dedicar a hacer algo, métele todo con ganas y hazlo bien. Eso.
Perfecto. Entonces, con eso nos despedimos. Ivá, ¿tienes alguna otra pregunta? Sí, yo estoy muy de acuerdo con lo que tú dices, este, Dina, eh, muchos emprendedores a veces no comprenden el hecho de de esto, ¿no? De que sí o sí quieren ponerse un local, sí o sí quieren estar en algo físico, pero la tecnología avanza y hay que avanzar con ellas. En otros países que las cosas se mueven absolutamente de forma automática, que tú vas a una página web, te compras y te llega, es como debería funcionar, cosa que también tampoco te evitas dolores de cabeza hablar con alguien malhumorado o algo así. Me imagino que tienes todo bien especificado en tu página web para que las personas puedan elegir y esa es la mejor forma que yo también recomiendo a cualquier negocio que quiera eh utilizar bien las tecnologías, que el mismo cliente pueda comprar. Muchas gracias, Dina, y un gusto haberte entrevistado aquí en Círculo de Power Podcast. Gracias y esperamos pronto tenerte nuevamente con nosotros.
Muchas gracias, chicos. Gracias por la invitación. Nos vemos. Nos vemos, señores.

