Andrea Velepuche, líder de Zona Franca y referente digital ecuatoriana, en el podcast Círculo de Poder
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De empresa familiar a imperio digital: Andrea Velepuche

Andrea Velepuche lideró la transformación digital de Zona Franca, el negocio familiar de Santo Domingo hoy referente en productos para bebés. Hablamos de vencer el miedo a la cámara, omnicanalidad medida, delegar para escalar y decisiones de expansión por datos en lugar de intuición.

Este episodio del podcast Círculo de Poderepisodio #45— es una conversación con Andrea Velepuche, empresaria ecuatoriana que lideró la transformación digital de Zona Franca, el negocio familiar de Santo Domingo, hasta convertirlo en uno de los referentes nacionales de productos para bebés y maternidad. La charla recorre la evolución de un local tradicional a un imperio digital, el costo de vencer el miedo a la cámara y por qué aprender marketing —aunque uno mismo no lo ejecute— es lo que evita ser engañado por agencias.

1. Orígenes: jugar entre perchas a los tres años

Andrea abre el episodio con su trayectoria desde adentro de la empresa familiar:

Crecí jugando entre las perchas del negocio de mi papá. A los tres años ya estaba ahí. Zona Franca fue siempre parte de mi vida.

La evolución del negocio:

  • Arrancó como local de productos para el hogar en Santo Domingo.
  • Transitó por bazar, moda y regalos antes de encontrar su vertical actual.
  • Hoy se especializa en productos para bebés y maternidad — una decisión que se construyó leyendo el mercado, no por capricho.

La clave fue siempre adaptarse. El negocio que no muta cada cinco años, se muere. Y nosotros ya mutamos varias veces.

2. La transición digital: vencer el miedo a la cámara

El salto más grande de su trayectoria:

Hace más de una década yo estaba integrando redes sociales en un negocio que dependía del volanteo y el perifoneo. Mi familia no creía. Tuve que demostrar con números que funcionaba.

Lo que tuvo que vencer:

  • El miedo a la cámara — el qué dirán es paralizante para alguien que viene de empresa familiar tradicional.
  • El qué dirán de la familia — convertirse en cara de la marca cuando nadie en la generación anterior lo había hecho.
  • La resistencia del equipo viejo — gente acostumbrada a los métodos de hace 20 años no se reconvierte sola.

La pauta que ella repite:

Siempre es bueno aprender, aunque no lo vayas a ejecutar vos. Aprendés para poder delegar. Si no entendés cómo funciona algo, no podés dirigir a quien lo hace.

3. Omnicanalidad sin perderse

Sobre su estrategia digital actual:

Estamos en todos los canales, pero Facebook sigue siendo mi activo más fuerte. Ahí está mi audiencia real: las mamás.

La distribución operativa:

  • Facebook como activo principal — donde la audiencia objetivo (mamás) está y consume contenido.
  • Instagram, donde al inicio cometió el error de priorizar la estética sobre la conexión.
  • TikTok, YouTube, Spotify, Telegram — presencia omnicanal para sostener la conversación con audiencias distintas en formatos distintos.

Me equivoqué al principio cuidando demasiado la estética. El cliente no compra fotos bonitas — compra confianza. La prioridad es la conexión y la venta, no el feed perfecto.

Es una corrección útil para cualquier marca que esté gastando capital en producción visual sin medir si eso convierte.

4. Delegar para escalar y la IA como potenciador

Uno de los pasos más difíciles de su camino:

El gran salto fue dejar de ser todóloga. El dueño que quiere hacer todo, frena el crecimiento de su propio negocio.

Las pautas operativas:

  • Soltar el control operativo y empoderar al equipo, transfiriendo el speech de venta y la cultura de marca.
  • Enseñar a otros lo que ella misma ejecutaba — la mejor forma de escalar conocimiento, no de retenerlo.
  • Usar IA para optimizar trabajo del equipo de diseño — no para reemplazar personas, sino para potenciar capacidades existentes.

La IA no me quita gente. Me hace que mi gente pueda hacer en una hora lo que antes hacía en seis. Y eso es lo que me permite crecer sin contratar el doble.

5. Expandirse por datos, no por intuición

El caso más concreto de decisión estratégica del episodio: la apertura del local físico en Guayaquil.

No abrí Guayaquil porque me daba ganas. Abrí porque el 80% de mis ventas digitales ya venían de Guayas antes de poner el primer ladrillo.

La lectura operativa:

  • Datos primero, sucursal después. La inversión de capital físico se justifica con métricas que ya existen, no con proyecciones que se inventan.
  • El análisis no necesita ser sofisticado — un Excel con ventas por provincia ya basta para tomar decisiones de expansión.
  • La intuición como motor sin datos es ruleta. La intuición validada con datos es estrategia.

El instituto y el mensaje a otros empresarios

Una pauta del cierre:

Quiero abrir un instituto para formar a jóvenes y empresarios en estrategia digital. Hay un vacío enorme — yo lo viví cuando empecé y no había a quién preguntar.

La lógica que ella defiende:

  • Un empresario tiene que entender lo básico del marketing digital — no para ejecutarlo, sino para no ser engañado por agencias que cobran de más por entregar de menos.
  • Para dirigir a un equipo interno se necesita criterio mínimo, no expertise total.
  • Compartir conocimiento abre red, alianzas y respeto en el sector. Guardarlo solo te queda corto.

Equilibrio personal y legado: mamá coach

Una capa que Andrea suma al cierre:

Mi hija es mi mayor motivación y mi proyecto más importante. No quiero repetir el patrón donde el trabajo se come el tiempo familiar.

Las pautas que diseña con conciencia:

  • Tiempo de calidad dedicado, no horas residuales después del agotamiento del día.
  • Actividades compartidas —el pádel, por ejemplo— como vehículo para enseñar constancia, disciplina y no rendirse.
  • El legado no es el negocio — el legado es lo que la hija aprende viendo cómo la madre opera el negocio.

La mentalidad: el mundo es de quienes se atreven

El cierre filosófico del episodio:

El mundo es de quienes se atreven a creer en él. El miedo es el mayor enemigo del emprendedor.

Es la pieza que conecta toda la conversación: la transformación digital de Zona Franca no fue una decisión técnica, fue una decisión de carácter. Vencer el miedo a la cámara, vencer el “qué dirán” familiar, vencer la inercia de los métodos que funcionaron 30 años. La técnica vino después.


La conversación con Andrea Velepuche es de las más útiles del catálogo para dueños de empresa familiar tradicional que están mirando la transición digital con miedo. Porque desarma el discurso que dice “esto es para los más jóvenes” o “esto no va con nuestro tipo de cliente” y muestra el contraejemplo concreto: un negocio de Santo Domingo, fundado hace décadas, convertido en referente nacional de un nicho específico. Adaptación constante, vencer el miedo a la cámara, omnicanalidad medida, delegación real y decisiones de expansión por datos. Cinco piezas que explican por qué algunas empresas familiares sobreviven a la generación que las heredó y por qué otras, con más capital, se evaporan en la transición.

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